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AC/DC, triunfo absoluto (Barcelona 07-06-2009)

Por , el 12 - 06 - 2009

 

 
FECHA: 07-06-2009
CIUDAD: Barcelona
LUGAR: Estadi Olimpic Lluis Companys
DURACION: 120 minutos
FORMACION: Brian Johnson (voz), Angus Young (guitarra solista), Malcolm Young (guitarra rítmica), Cliff Williams (bajo), Phil Rudd (batería).

 

La última serie de conciertos de AC/DC en España, dentro de la gira mundial Black Ice Tour, de presentación de su nuevo álbum, ya son parte de la historia. Una vez más, ha quedado demostrada la fabulosa capacidad de convocatoria que los australianos atesoran. Cada tendencia musical tiene su público, ahí están formaciones como U2, Bruce Springsteen o The Rolling Stones. Todas levantan pasiones de miles de seguidores incondicionales y figuran entre las que han llenado estadios en sus directos. Pero lo de AC/DC tiene un mérito adicional ya que practican, en el sentido cultural de la música, un estilo considerado inferior, como se suele tratar al rock duro por estas tierras. Sin embargo, los hechos están ahí. El heavy de tendencias bluesseras de los hermanos Young y compañía ha sido capaz de transmitir su semilla de padres a hijos y convertirse en todo un fenómeno social.

 

El 7 de junio de 2009 el Estadi Olimpic Lluis Companys de Barcelona, AC/DC cerraron sus actuaciones españolas con un lleno absoluto. Alrededor de 63.000 personas acudieron a la cita, algunas, quizá, sin pensar que estaban viviendo un momento histórico, solo el tiempo dirá si fue la última vez que se pudo ver en España a los australianos, teniendo en cuenta el tiempo que se tomaron para regresar a los escenarios y grabar un nuevo álbum, además de considerar que ya no son unos jovenzuelos repletos de energía.

 

Lo cierto es que la euforia se respiraba en el ambiente a medida que el recinto iba llenándose de un público en el que destacaban los adultos con bastantes otoños a sus espaldas, algunos junto a sus hijos de escasas primaveras y posiblemente debutantes en cuanto a espectáculos de rock de este tipo. Y para no romper el eslabón, no faltaba la presencia de una numerosa juventud vibrante con ganas de marcha. Algunos, con tanta marcha que, apenas iniciado el concierto tuvieron que ser rescatados por los servicios de sanidad para ser atendidos a un lado del escenario, perdiéndose buena parte del espectáculo.

 
El público entregado

El público entregado

 

EL MOMENTO ESPERADO

 

Sobre las 22:00 horas, después de que The Answer hubieran amenizado con la mejor intención la hora previa, llegó el momento esperado. Se apagaron las luces y en ese instante, adquiridos en la entrada como parte del merchandising disponible, miles de cuernos rojos afloraron como surgidos del mismísimo infierno, seguido de un inmenso rugido de ansiedad que acalló la aparición de las primeras imágenes en las pantallas gigantes situadas a ambos lados del escenario. Bajo un sonido crispante, el tren del rock empezó a ponerse en marcha hasta que descarriló en el escenario y los ídolos del momento empezaron a interpretar los compases de “Rock N’ Roll Train” y la locura colectiva se adueñó del recinto. Imposible permanecer sentado, inútil mantenerse impasible ante un ambiente de tan contagiosa vitalidad.

 

Era el principio del particular circo del rock de AC/DC, con todos sus tópicos, con todos sus guiños, con todo lo que el público esperaba y deseaba, ni más ni menos. En el escenario todo estaba controlado al mínimo detalle, las pantallas empezaron a emitir imágenes de Angus Young y Brian Johnson indiscriminadamente, dejando algunos planos para el resto de la banda, Malcolm Young, Cliff Williams y Phil Rudd, todos cumpliendo su rol en el que la sobriedad alcanza cotas de sacrificio en beneficio del protagonismo de sus dos compañeros. “Hell Ain’t A Bad Place To Be” y el clásico “Back In Black”, hicieron aumentar la temperatura ambiental. Luego colocaron el segundo de los cinco temas que aportó al concierto un suevo trabajo, “Big Jack”. No provocó tanto entusiasmo pero hay que resaltar que, tanto este como el resto de los temas de su nueva entrega encajaron bastante bien, han sido elegidos con un buen criterio ya que todos tienen cierto gancho, aunque, particularmente, me hubiera gustado ver al pequeño de los Young manejando la guitarra slide en el tema “Stormy My Day”.

 
Angus haciendo de las suyas.

Angus haciendo de las suyas.

 

Siguieron con “Dirty Deeds Done Dirt Cheap”, una canción que encaja mejor en el registro del malogrado Bon Scott que en el de Brian, quien tuvo que cambiar los tonos y adecuarlos a su garganta. Tras “Shot Down In Flames”, la hipnótica “Thunderstruck” y “Black Ice”, llegó el turno de “The Jack”, momento en el que las pantallas empezaron a mostrar imágenes del público femenino mientras Angus se disponía a realizar uno de sus rituales, el striptease con bajada de pantalones final, mostrando el logotipo de la banda impreso en su trasero. En el siguiente corte, “Hells Bells”, el protagonismo fue para Brian. Mientras la campana descendía, cogió carrerilla desde la pasarela que llegada hasta el centro del estadio y de un salto agarró la cuerda y las campanas del infierno repicaron ante una nueva subida de adrenalina de los presentes.

 

LA RECTA FINAL

 

“Shoot To Thrill” y otra de nuevo cuyo, “War Machine”, está última amenizada con un video de acorde con su temática, siguieron marcando el delirio. Le tocó el turno a “Dog Eat Dog”, posiblemente, la canción más floja del set list, sin duda sustituible por otras con mayor carisma. Cuestión de gustos. “Anything Goes”, otro tema donde Brian tuvo dificultades, “You Shook Me All Night Long” y un “T.N.T.” con explosión incluida, prepararon el camino para la recta final de la actuación.

 

Habían transcurrido 90 minutos y lo mejor aún estaba por llegar. Apareció el globo en forma de mujer oronda e inmediatamente sonaron los inconfundibles acordes de “Whole Lotta Rosie”, para regocijo general y dar paso a “Let There Be Rock”, momento en el que el incansable Angus acaparó el protagonismo exclusivo cubriendo el trayecto por la pasarela, desde el escenario hasta el enclave situado en el centro del estadio, emergiendo desde una plataforma con guitarra en mano para deleitar a la concurrencia con la reconocida dinámica de la canción y su extenso e interminable solo. En plena faena, llegó una explosión de luces, humo y confeti multicolor, mientras el guitarrista continuaba con sus filigranas peleándose consigo mismo, derrochando arrebatos de pasión a su regreso al escenario principal para acabar de rematar la faena con nuevos malabarismos guitarreros.

 
Solo ante la multitud

Solo ante la multitud

 

Al llegar a este punto hay que hacer un inciso para destacar el carisma de Mr. Young. No será el guitarrista más virtuoso pero nadie podrá negar sus cualidades y su energético magnetismo. Con una sola mueca o un ademán, fue capaz de transmitir más comunicación que las típicas frases que se suelen soltar en estos casos. El, no dijo ni una sola palabra, la insinuación fue suficiente para que el público se rindiera a sus pies.

 

Pero aún quedaba la fiesta de despedida, tras la salida del escenario de rigor, acometieron con su hit imprescindible, “Highway To Hell”, con Angus surgiendo al escenario desde una rampa, cuernos incluidos, mientras sus compañeros (Johnson enfundado en una camiseta del FC Barcelona) y los aficionados coreaban al unísono el estribillo inconfundible. En un visto y no visto aparecieron los cañones y empezó la traca definitiva, con “For Those About To Rock (We Salute You)” poniendo la puntilla determinante con estruendosas salvas anunciando el inevitable final, ratificado con el lanzamiento de fuegos artificiales para asombro de quienes ya estaban abandonando el lugar, después de dos intensas horas de acción.

 

Los intelectuales del rock podrán criticar su inmovilismo musical y los recursos recurrentes pero, después de años de espera, lo mínimo que AC/DC podían ofrecer a sus seguidores era una actuación conforme a su trayectoria, con toda su espectacular parafernalia. Es el triunfo de la dinámica rítmica sencilla pero hipnótica, del riff directo y sin excesivas complicaciones, del heavy rock callejero con perfiles robados al blues que ha sabido conquistar los corazones de amplias capas de la sociedad para situarse más allá del bien y del mal.

 

Volver a vivir una actuación de AC/DC de esta magnitud puede resultar, a estas alturas, una utopía.

 

 

SET LIST

 

Rock N’ Roll Train (Black Ice)
Hell Ain’t a Bad Place to Be (Let There Be Rock)
Back in Black (Idem)
Big Jack (Black Ice)
Dirty Deeds Done Dirt Cheap (Idem)
Shot Down in Flames (Highway To Hell)
Thunderstruck (The Razors Edge)
Black Ice (Idem)
The Jack (High Voltage)
Hells Bells (Back In Black)
Shoot to Thrill (Back In Black)
War Machine (Black Ice)
Dog Eat Dog (Let There Be Rock)
Anything Goes (Black Ice)
You Shook Me All Night Long (Back In Black)
T.N.T. (High Voltage)
Whole Lotta Rosie (Let There Be Rock)
Let There Be Rock (Idem)
BISES
Highway to Hell (Idem)
For Those About to Rock (We Salute You) (Idem)

 

CRONICA Y FOTOS LOCKY PEREZ
 

 
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