Adriana Calcanhotto + Marianne Faithfull – Veranos de la Villa Escenario Puerta del Ángel (Madrid) 9/07/2010 – El lado radiante de Brasil y la musa del rock and roll

Por , el 13 - 07 - 2010

A.Calcanhotto
Foto: Adriana Calcanhotto

 

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Foto: Marianne Faithfull

 
Una noche atípica por un cartel curioso y desenfocado, no se sabía el motivo, la razón o la excusa para reunir a una brasileña y a una inglesa con estilos musicales distintos. Y generaciones alejadas. Las chicharras cantaban al calor mortal y arrullaban el ambiente cuando salió a escena Adriana Calcanhotto, abriendo la noche. La natural de Porto Alegre vino en solitario pero radiante con un vestido naranja y un chal verde por un lado y amarillo por el otro, como demostrando su brasilidade. Desde el primer momento se ganó a la audiencia. Únicamente acompañada por sus guitarras. A Calcanhotto no se le queda pequeño, ella posee carisma y seduce y se come el escenario. No posee una voz deslumbrante, incluso parece que se le va a quebrar, pero consigue conectar y se muestra cercana. Cumple con homenajes muy sentidos a los grandes de la MPB (Música Popular Brasileña): a Vinicius de Moraes “Ele é carioca” o “Eu sei que vou te amar”; a Joao Gilberto con “Bim Bom” o a Caetano “A cora amarela”. Una vistosa versión del “Resistiré” del Dúo Dinámico saca el lado más revolucionario. Más forzadas quedan las versiones de “Clandestino” (Manu Chao) y “Music” (Madonna). Recupera canciones de toda su discografía que brillan con su propia estrella “Sem saída” es magnífica y contiene intriga y misterio, “Fico assim sem vôce” una deliciosa canción de amor, “Vambora” o “Esquadros” son baladas que brillan y que canta la comunidad brasileña mientras oscurece en Madrid. Ella encantada de tocar en Madrid y el público emocionado con alguien con encanto, con preciosas canciones. Supo a poco su concierto de una hora. Calcanhotto tiene el don de conmover. La queremos ver más a menudo por nuestras latitudes y vivir experiencias grandiosas.

 

Marianne Faithfull salió acompañada de un guitarrista virtuoso, que con su pedalera conseguía incluir varias guitarras, grabándolas previamente. La musa del rock and roll tiene encanto, humildad, pero su voz quebrada no consigue cautivar. Canta historias malditas que le quedan lejos de sus tiempos de juventud, y que recuerda aquellos setenta como groupie junto Keith Richards y Mick Jagger. Recupera las canciones que le escribieron los dos Rolling, la maravilla que es “As tears go by”, o también “Sister morphine” o la más reciente “Sing me back home”. Rescata “Broken english”, pero algo no encaja en el puzzle. Quizás las piezas no son tan magnas para engancharnos o su voz se pierde en la noche. En sus últimos discos se ha sabido juntar con los mejores músicos de la escena británica, Jarvis Cocker, Beck, Rufus Wainwright, Anthony (& the Jonhnsons) o Nick Cave, pero aún así falta algo. Gustó su canción compuesta por Nick Cave “Crazy love”. Algunas canciones sobresalen pero el resultado global deja indiferente. El público la honró con muchos aplausos. Faithfull desprende simpatía y se rodea de buenos músicos y compositores, pero eso no es suficiente para que la fórmula funcione. Y su concierto no pasó de lo correcto, con canciones memorables y otras que no pasan de lo correcto. Una mujer que fue testigo de lo grande del rock and roll, pero nada más, y nada menos.

 

Texto: Andrés Castaño
 
 
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