Barato y muy dañino – “Además de puta, pongo la cama”

Por , el 13 - 03 - 2012

No se ofendan y que Dios me perdone porque no quiero pecar de soberbia, al contrario. Será la primera vez que este servidor de ustedes escriba en primera persona, rompiendo así una regla de oro del periodismo. Aunque es curioso que, mientras las normas marquen la pauta, los más veteranos e intocables del oficio se permiten el “lujo” de hablar en primera persona, narrando vivencias y experiencias fuera de lugar. ¡Oiga usted! Si va a hablar sobre los últimos acordes de Gary Moore sea conciso y profesional. A nadie (bueno…) le interesa saber cuántas veces ha estado en Londres, Nueva York o Dublín de fiesta en fiesta (VIP, por supuesto) codeándose con la fauna más selecta y coqueta. Masculle –entre dientes y tinta- sus mejores relatos profesionales y déjese de chismorreos alimentados por el ego que todavía le obliga a seguir ocupando el lugar de alguien que refrescaría, sin duda, ese puesto.

España… esta España, mismo país de Picasso, Cervantes, Dalí, Juan de Balmaceda, Miguel Hernández, Juan de la Cierva… y el mismo país que persiguió, encarceló e incluso fusiló a sus más altos representantes de la cultura, como fue el caso de Federico García Lorca. La misma nación que aúna la picaresca como carácter único e inamovible de sus habitantes. Atrás quedaron Rinconete y Cortadillo, protagonistas memorables de las “Novelas ejemplares” de Miguel de Cervantes. Pero no tan lejos ha quedado esa maña del hurto y el engaño que tanto ensancha el pecho de algún que otro gerifalte del escarnio.

No son buenos tiempos para los honestos ni es país para profesionales. La chapuza manda, y eso, damas y caballeros, ha crecido hasta límites inimaginables. Lo que viene siendo la cultura lleva más tiempo muerta que viva, pero el cadáver permanece en el suelo, pisoteado y orinado por la corruptela y por esta piara de ciudadanos que les resulta indiferente cualquier arte salvo si Belén Esteban lo abandera. ¿Sobra gente? Falta actitud, señor mío. En estos tiempos tan complicados es cuando uno debe trabajar más y mirar por su futuro. Y digo “su futuro” y no el de otros. Básicamente porque le pueden dar allí por donde amargan los pepinos a los demás. No hay razón para tirar del carro ni hacer de coche-escoba. Si usted trabaja y sigue el ritmo verá la luz al final del túnel. Si prefiere permanecer en el sofá engordando su escroto o su culo… allá usted. Ahora, luego no se rasgue las vestiduras si no encuentra trabajo o ataca a aquellos que procuraron (y hasta lograron) llegar a algo más de lo que usted y su estúpido mondadientes hicieron en su vida.

¿Y cómo se puede educar? Pues hay múltiples maneras, desde luego. Una de ellas encierra a la música, que para eso escribo estas líneas.

Hará cosa de unos días me encontraba en cierta gran superficie esperando a pagar un artículo. Delante de mí estaba un anciano matrimonio envuelto en un manto de dudas. La mujer sostenía en su arrugada mano derecha un disco compacto de Michel Teló (‘Ai se eu te pego’). Cuando llega la hora de pagar la señora pregunta a la dependienta con actitud titubeante:

-¡Oiga! ¿Y éste canta en español o en extranjero?

La dependienta toma el disco y lo mira con detenimiento. Le da la vuelta, mira el reverso. Vuelve a mirar la portada y responde:

-No lo sé.

Tras esa “nutrida información” le pasa el lector del código de barras y aparece el precio. Excesivo, por cierto. No por ser una música de mierda, sino porque en España se va todo el precio de un disco en impuestos.

-¿Pero canta o no en extranjero? ¡Igual no lo voy a entender después!

Vuelve a advertir la mujer mayor.

-Sí, usted no se preocupe. Son quince euros.

Sin estar muy convencidos, los dos ancianos pagan el que sería, sin duda, el encargo de alguna nieta con poca sesera. Lo revisan. Lo miran. Vale, el nombre coincide con la notita que tenían escrita a mano. Se van. Posiblemente ese CD termine cogiendo polvo dentro de un año, cuando Michel Teló deje de ser el artista de moda. Y sin lugar a dudas, aquellos abuelos que compraron el CD acaben criando malvas unos años después. ¡Ya ve usted! Michel Teló y la muerte… ¡¡Todo en uno!! Aunque ahora que lo pienso, por lo menos compraron el producto original.

En fin. ¿Cuál es el objetivo de las radiofórmulas? Está claro que la de educar no es una de ellas. ¿Pinchan esa música por imposición o es lo que la gente demanda? Tampoco se tiene una respuesta clara, pues esto es como la historia del huevo y la gallina. En España es extraño que alguien conozca, al menos, quién era Woody Guthrie o quién Howlin’ Wolf. Supongo que importará más reventarse el hígado en el maletero de un Seat León o ponerse musculado para meterla en caliente cada fin de semana. ¡¡En España se alaba a gente como Rafa Mora o a Nacho Vidal!! Aunque me resulta francamente curioso como se hacen tantas bromas sobre el miembro viril de la estrella porno nacional cuando el retraso sobre educación sexual es de décadas. Será que en este país se aplicará aquello de “maestro Liendre, que de todo habla y de nada entiende”. No es de extrañar, entonces, que aquel chaval que decida tener el pelo largo o se tatúe sea visto como un vil ratero o un piojoso que no ha visto el agua en siglos porque los prejuicios arcaicos del populacho sean la marca de la casa. Y a algunos hasta de orgullo les llena.

Aunque bien visto este país de catetos de tres al cuarto tiene mucho de lo que se merece. Desde la prensa musical que paga con “experiencia” hasta la paupérrima televisión que permanece encendida casi la totalidad del día con Telecinco como canal. ¿Cuántos gilipollas (me van a perdonar, pero es que no tienen otro nombre) blasfemaron porque Canal+ France parodiaba a los deportistas españoles con unos guiñoles que simulaban doparse? ¿Cuántos de esos empezaron a comparar títulos deportivos con el país vecino? Supongo que son los mismos que ignoran el número de franceses que ganaron el Premio Nobel (12) comparado con los laureados españoles (6). Por cierto, Severo Ochoa ganó el Premio Nobel de Fisiología (1959) como norteamericano, ya que se nacionalizó como tal tras exiliarse. Al final dará igual. La Selección Española de fútbol sacará más gente a la calle que cualquier recorte o escándalo político, aunque son ya tantos que ni escandalizan.

¿Y qué tiene esto que ver con la cultura y más exactamente con la música? Pues muchísimo. Aunque se han hecho estudios (cogidos con pinza) donde demuestran que ciertos estilos musicales desarrollan más una parte del cerebro que otras, lo que sí está claro es que un mayor conocimiento va ligado a la cultura musical y cultural.

Conclusión: Tú, joven que quieres dedicarte al periodismo o a esto de ser crítico de Rock e incluso dedicarte al arte. Cómele el miembro viril a un torero o entra en Gran Hermano para vivir del cuento. No quieras sufrir un fallo cardiaco siendo tan joven. En todos lados cuecen habas, pero es muy lamentable como el hedor a mierda es cada vez más masivo en España.


Texto: Charly Hernández
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    3 comentarios

  • Luis dice:

    Con todo el respeto, este texto me parece una pataleta baratilla y demagoga. ¿Cuántos norteamericanos tienen en sus estanterías discos de Guthrie o Wolf? ¿Tener cultura en Castilla y León es saberse tres canciones del maestro de Dylan? ¿No hay cultura fuera de EEUU? ¿La cultura se circunscribe a la música? ¿Tan importante es la figura del crítico de rock en estos momentos? ¿Cualquier junta letras sin formación, edad, ortografía ni estilo se puede autoproclamar periodista especializado?

  • Francis dice:

    Opino lo mismo que Luis. Los reduccionismos resultan más propios de discursos totalitarios. Reduccionismos anclados, además, en posiciones extremas. Severo Ochoa, Nacho Vidal… pufff. Un poquito de profundidad, por favor. Es muy barata y flojita la dialéctica de “esto es España”.

    Un humilde matiz al tipo que escribe esto. A Lorca no lo asesinó España. Lo asesinaron unos hombres que representaban a una pequeña parte de España. Un poco de rigor antes de sentar cátedra. Para leer buen análisis socio-cultural (incluso buen periodismo, también del musical), ya hay prensa en España con firmas bastante sólidas. Los medios marginales (con perdón) deberían asumir otro rol y cubrir los espacios que no cubren otros. Pero cuidando un poco la calidad, por favor.

    Gracias.

  • I-love CH dice:

    Charlie Hernández es a los periodistas musicales españoles lo que el caviar a la cocina, así que se puede permitir el lujo de sentar un poquito de cátedra. No me parece un texto para nada demagogo, y sí lleno de estilo y buena prosa. Änimo Charlie, tus seguidores te apoyamos, eres un grande…

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