Crónica The Wild Feathers en Caracol – 25/03/14

Por , el 02 - 04 - 2014

 

La noche es fría y oscura, pero respiramos con excitación, como si fuera una de esas madrugadas cálidas y luminosas de verano. Nos encaminamos al barrio de Embajadores para recibir al grupo creador de uno de los debuts de la década: The Wild Feathers. Cuando un disco es tan bueno las expectativas están muy altas. Y cuando un grupo tan joven logra en su primera visita superar esas expectativas, es que hemos presenciado el mejor concierto del año, hagan lo que hagan los demás.

Al entrar por la puerta de Caracol ya nos encontramos con la primera sorpresa: entradas agotadas. Y no es sorprendente porque lograran vender medio millar de entradas en Madrid, ya que seguramente la próxima vez que vengan venderán cuatro veces más, sino porque estamos hablando de un grupo que aún no sale ni en Wikipedia. Al otro lado del charco ya han teloneado a Dylan, Willie Nelson o Paul Simon, pero por aquí apenas se les conoce. Aunque está claro que Warner cree en ellos y no ha escatimado en promoción con esta breve gira europea. Sólo en la capital dieron un breve recital en Headbanger Guitars de la mano de Rock FM y otro en Radio 3, antes de recibirnos en la sala con una púa numerada para participar en el sorteo de una guitarra firmada. Esta fue su puesta de largo para presentarse en sociedad y tras la hora y veinte que duró el concierto poco faltó para que salieran a hombros.

 

Rara vez se aúnan todos los elementos que definen un concierto para que pueda ser tildado de perfecto. Las Plumas Salvajes lo consiguieron. Desde un sonido cristalino frente a un público respetuoso, (quizá demasiado en un comienzo), a una ejecución impoluta, fruto de un millón de horas de ensayo y composición. Ya desde el tema con el que prendieron la mecha, la rockera “Hard Wind”, nos dejaron claro que se habían subido a ese escenario para deslumbrarnos. Todavía más cañera que la anterior, con “Blackwoods Company” nos demostraron que, a pesar de las melodías y armonías vocales de muchas de sus canciones, el adjetivo “moñas” no va con ellos, pero fue con la preciosa “If You Don’t Love Me” con la que lograron erizarnos las calandracas de la nuca hasta notar la tirantez.

Cada miembro defiende su talento con el mismo entusiasmo, y aunque Ricky Young es el que más se parece a un líder, tanto el guitarrista como el bajista que le rodeaban también hacen las veces de cantantes. A destacar sin duda alguna Taylor Burns, con una voz increíble y un derroche espectacular de sentimiento en cada canción en la que impregna su genial toque soul. Eso por no hablar del joven bajista Joel King y su potente chorro de voz, la vitalidad del batera Ben Dumas, o los magníficos punteos de Preston Wimberly.

En sus canciones hay cabida para todos los estilos que les contagiaron los vinilos de sus padres: desde el rock sureño y el country, al blues más accesible o el pop más pegadizo. Desde los Allman Bros a Springsteen o Jackson Browne. Buena muestra de ello fueron las siguientes tres canciones que nos regalaron: “I Can Have You” y su irresistible estribillo, la dulce y veraniega “Got It Wrong” o la que sin duda supuso uno de los momentos álgidos del concierto: “Hard Times”. Con esta Burns es cuando se lució de verdad y sentimos palpitar los lagrimales.

 

Acto seguido cayó la primera versión de la noche, la magnífica “Listen To Her Heart”, de Tom Petty, aunque fue la balada “Left My Woman” la que arrancó una gran ovación al público. Cada cantante un verso y todo el grupo el estribillo, acompañado eso sí, de una audiencia que se encargó de arrancarles a ellos una sonrisa cómplice al comprobar que nos sabíamos los temas. El que sin embargo no habíamos escuchado fue el siguiente “Happy Again” y que supuso un adelanto de lo que será su próximo disco. Sobra decir que una vez más se trata de una canción rebosante de calidad.

El rock de raíces de “I’m Alive” seguida de “Tall Boots”, la canción que hubieran escrito los Beatles si en vez de volar a Nueva Dehli hubieran volado a Austin. Sólo por el tarareo de comuna hippie del final ya mereció la pena. El colofón llegó eso sí, con la sensual “How” que cierra el disco y el hit con el que nos echaron el anzuelo “The Ceiling” y su impresionante progresión que acabó por desbordar el vaso de nuestro alma. El concierto llegaba a su fin y nosotros estábamos sin habla, con los labios cerrados por la sonrisa bobalicona de un enamorado.

El bis fue un sincero e inigualable homenaje al rock. Primero, una preciosa “American” ligeramente acelerada para restar tintes de americana, por irónico que pueda resultar, del mismo modo que hicieron durante todo el concierto al volverse más eléctricos que en el disco. Como colofón final dos versiones que no nos podíamos ni creer: “Hey Hey What Can I Do” de Led Zeppelin y la que sin duda es una de las mejores canciones de la historia del rock: “The Weight” de The Band.

 

En fin, qué más podemos añadir. Hay pocos conciertos que uno siente perfectos, pero este fue uno de ellos. A pesar de un leve zumbido en los primeros temas, la ausencia de un teclado en el combo, que aún les falte rodaje en el directo y algún que otro matiz sin importancia, la cohesión de toda la formación, la pureza del sonido que lograron sacar y la impresionante calidad de cada uno de sus temas hicieron que no pudiéramos pedir nada más. The Wild Feathers no destacan por su originalidad, pero desde luego sí por ser una de las mejores formaciones que han surgido en los últimos años. Por lo pronto, si algo tenemos claro es que este concierto lo recordaremos toda nuestra vida. Y si no estuviste allí y has llegado hasta aquí, lo siento, de corazón.

Texto: Javi JB
Fotos: Marti Pérez
Si te gustó este artículo y te gustaría recibir todas nuestras actualizaciones en tu correo, puedes suscribirte. Mucha gente ya lo ha hecho!
Escribe tu email para recibir gratis las mejores noticias del mundo de la música a diario!

Dinos los qué opinas sobre todo esto!!

Si lo prefieres utiliza tu cuenta de Facebook para comentar en Musicópolis!!



Trackbacks

Si te ha gustado este artículo, quizás quieras enlazarlo desde tu blog. Aquí tienes el enlace.