Eels – La Riviera (Madrid) 18/09/2010 – Mr E o como el hombre lobo nos hechiza

Por , el 22 - 09 - 2010

 

 
Atrás, muy alejado en el tiempo quedaba ese concierto de Mr E con su formato trío presentado en 1997 ‘Beautiful freak’ en una sala de la calle Fundadores (que reabrió la pasada primavera como sala Rock Kitchen). Un concierto donde Mr. E no tenía la madurez, ni las tablas, ni el desparpajo y las barbas actuales. Era el niño bonito de Dreamworks ese sello creado por Spielberg y Geffen. Fue un concierto flojo, con falta de fuelle. Pero los tiempos han cambiado y Mark Oliver Everett viene pletórico. Toca con un cuarteto ‘barbudo’ de excepción (dos guitarristas (uno de ellos también pedal steel guitar), bajo y batería). Nos llegan las buenas vibraciones que se cuecen en su casa de Los Feliz (California), con su perro Bobby Jr. Y luce y presume de unas barbas que infunden su carácter personal y que son ya todo un clásico. Mark Oliver Everett no deja de causar sensación, la penúltima fue su vertiente como escritor con la publicación a finales de 2009 de ‘Cosas que los nietos deberían saber’ (Blackie Books). Con un estilo directo habla de la vida sin tapujos y se concilia con los malos tragos del vivir. Y en esa vertiente también nos engancha.

 

La Riviera sonó mejor que nunca en una noche en la que el público, que llenaba la sala, se rindió ante las evidencias de un creador inconmensurable. Un músico ecléctico, con mil aristas y con un talento de muchos kilates. Los conciertos de Eels son un repaso a la música y una mirada abierta y desprejuicida de estilos donde se encuentran y se funden pop, folk, rock and roll, funk, rythm blues, garage y hasta noise, sin resultar por ello cargante. La vena más rockera con (“Prizefighter”, “Tremendous Dynamite” su canción más Led Zeppelin, “Dog faced boy”, “Fresh blood”, “Souljacker part I” entre otras) y la vena más melódica (“3 speed”, “End times”, “In my younger days”, “In my dreams”, “I’m going to stop pretending that I didn’t break your heart”) se alternaban con una fluidez inusitada (también esos temas radiantes melódicos como “Gone man”, “Spectacular girl”, “I like birds”). Repasó casi cada uno de sus discos con especial atención en esa trilogía final que es ‘Hombre Lobo’ (2009), ‘End Times’ (2010) y ‘Tomorrow Morning’ (2010). Versiones sorprendentes como un “Summertime” (Gershwin), “She said yeah” (Stones) y “Summer un the city” (The Lovin’ Spoonful). De ‘Beautiful Freak’ (1996) rescató “My beloved monster” con una reinterpretación renovada y con más gancho que la original. La mayoría salimos hechizados. Ésta es la música que nos arropa en los peores momentos y que nos acompaña en el día a día, con la ambivalencia del vivir, como una de cal y de arena. Eels resulta como la vida misma, verdad y mentira, y nada de medias tintas. Por eso su música duele y alegra. Aún circula por mis venas ese sentimiento de derrota y desamor que es “That look you give that guy”, pero en la grandeza de la música que traspasa que emociona. Ya estamos deseando verle de nuevo. Cerró su concierto con un segundo bis, “I like the way this is going”, un colofón ideal, porque nos gustó como fueron las cosas porque fue un viaje sorprendente. Aquí hay talento y música para rato.

 

Texto: Andrés Castaño
 
 
Si te gustó este artículo y te gustaría recibir todas nuestras actualizaciones en tu correo, puedes suscribirte. Mucha gente ya lo ha hecho!
Escribe tu email para recibir gratis las mejores noticias del mundo de la música a diario!

Dinos los qué opinas sobre todo esto!!

Si lo prefieres utiliza tu cuenta de Facebook para comentar en Musicópolis!!



Trackbacks

Si te ha gustado este artículo, quizás quieras enlazarlo desde tu blog. Aquí tienes el enlace.