Entrevista a Freedonia: “La estrella de rock ha muerto”.

Por , el 11 - 02 - 2015

‘Dignity and Freedom’ es el último trabajo de Freedonia, una banda de soul (o más bien un colectivo), que con su música negra y sus letras comprometidas está levantando al público de todo el mundo. Hace poco estuvimos con ellos para preguntarles sobre su concepción de la industria discográfica, su segundo disco conseguido gracias al crowdfunding y sobre la prometedora trayectoria que están tomando a un ritmo vertiginoso. Con nosotros Israel Checa (batería) e Israel Carmona (trombón), en representación del grupo que forma parte de sus vidas.

En vuestro dossier se puede leer que “trabajáis desde la creatividad y el trabajo colectivo con una fórmula de autogestión y promulgando la dignificación y la profesionalización de la figura del músico.” ¿Habéis visto el fruto de esta dignificación (tan necesaria) del trabajo del músico, o pensáis que todavía queda un largo camino por recorrer?

Checa. Realmente cada vez va a peor. El músico en este país es uno de los seres más incómodos que existen y está capado en todos los sentidos: a nivel organizativo, en los temas del IVA, en la poca oferta cultural por parte de las administraciones…eso no pasa en otros países. Nosotros intentamos luchar por esa dignificación. Llevamos cuatro conciertos seguidos haciendo sold out, por ejemplo, y eso es una manera muy bonita de decir que estamos consiguiendo ser independientes. Todos los servicios que contratamos lo hacemos nosotros o con gente con quien elegimos trabajar. Esa figura de músico que ha estado siempre detrás, como estrella del rock and roll, está desapareciendo. La estrella de rock ha muerto, el músico tiene que estar cada vez más cerca. Y al final eso es lo que se lleva el público.

Israel Carmona. Además, por el hecho de ser tan difícil es mucho más gratificante.

Checa. Ahora, en esta época en la que parece que el dinero es todo lo que importa, tenemos una herramienta muy buena que es el crowdfunding. Gracias a él nosotros somos lo que somos. Y da la libertad de que no haya un señor llamándote y diciendo: “este tema tiene que salir ya”, “oye tienen que ser 12 canciones”, “esto va a estar en inglés…” Eso no es dignidad para el músico. Tenemos un huevo de cosas que decir y lo vamos a hacer por el camino que hemos elegido. Nos han educado en un sistema de jóvenes sobradamente preparados, pero siempre desde el individualismo y la competición. Creemos que ha llegado el momento de juntarnos, organizarnos y hacer cosas. Que es lo que no nos han enseñado.

 

Ahora, que lo podéis ver en perspectiva, ¿hubierais preferido que alguien os lanzase al panorama o merece la pena, aunque el proceso sea más costoso?

Israel Carmona. Habiendo visto hasta dónde hemos llegado, preferimos mil veces cómo ha ido a que hubiese llegado un señor con un puro y un bigote, con 20 mil euros a decir: “toma, yo os saco el disco a cambio de un pacto con el diablo”.

Checa. Y haciendo un escaneo rápido de los miembros de la banda yo creo que no habría resultado. A la mínima habríamos acabado muy mal. Tengo experiencia personal de bandas que iban muy bien y en el momento de entrar con una compañía la banda se deshizo, porque ya no cuentas tú, prácticamente. Todo es cambiable.

Israel Carmona. A lo mejor quieres sacar un disco, y a la compañía no le interesa en ese momento y te tienes que esperar un año a que salga. Y nosotros, un año parados, sería la muerte. Estamos en continuo movimiento.

Checa. Que respetamos que cada uno elija lo que quiera. Pero ese antiguo modelo de la vieja industria a nosotros no nos representa. Componemos de manera colectiva, nos dividimos en departamos, somos Creative commons… Evidentemente, tarde o temprano tendremos que contar con un equipo, pero será de gente que comparta nuestro dilema. Freedonia no se ha hecho sólo por dinero, sino por un montón de cosas más. No buscamos comprar un yate, simplemente poder vivir de manera digna y haciendo lo que nos gusta.

 

¿Qué sistema de derechos utilizáis?

Checa.
Aquí el ministerio de cultura sólo le ha dado una licencia a unos señores que se llaman SGAE, y vivimos en un monopolio intelectual. Por eso nos hicimos de Creative Commons.

Israel Carmona. Nuestra música se puede usar siempre que sea sin ánimo de lucro. Pero por ejemplo, a nosotros nos cogieron una canción para un anuncio de El Corte Inglés. Al emitir una obra en la tele se generan unos derechos de autor, y de ese dinero no hemos visto nada, y ni siquiera sabemos a quién reclamar. Preguntamos y se ha convertido en un juego en el que todos nos dan respuestas esquivas. Estamos detrás de Pony Bravo que también son Creative Commons y tuvieron un problema parecido. Desde aquí les hago un llamamiento: “llamadnos, por favor, que queremos hablar con vosotros sobre el tema de los derechos”. (Risas).

 

En las redes sociales y plataformas digitales, youtube, facebook…se percibe ese apoyo incondicional de vuestros fans. Supongo que seréis conscientes de que no es lo habitual, ¿cómo apoya eso a la vida como músico?


Israel Carmona.
Nosotros hemos ido creciendo creando comunidad con nuestro público. El crowdfunding sirvió para crear esa comunidad con la gente que quería que el disco saliese adelante. Eso luego se nota en la vida, en las redes sociales. Después de un concierto nosotros no nos metemos en el camerino, salimos afuera a tomarnos una cerveza con la gente que ha venido a vernos.

Checa. Y es lo más gratificante, ver que no sólo funcionan los discos, sino que está funcionando el directo. Conseguir que con “Shake your body”bailes, o con “You’ll gonna be fine” te quedes pensando en que las cosas no son tan bonitas…es algo súper gratificante, y la auténtica dirección para seguir adelante. Que la gente responda a algo que nosotros mismos hemos vivido es lo máximo para la banda.

¿Grabar en analógico tiene un poco que ver con la dignificación de la música?

Israel Carmona. Es que no nos gusta lo artificial, somos como somos y sonamos como sonamos. No queremos maquillaje de photoshop. En analógico lo importante es cómo se ha grabado, la fuente, no la posproducción. Todo el maquillaje que se le puede hacer en posproducción es más importante en digital que el cómo esté grabado. Grabamos así porque creemos que es mucho más coherente. Cuando escuchas un disco eso es Freedonia, te puede gustar más o menos, pero así es como sonamos.

Checa. Hemos tenido suerte. Cuando grabamos el primer disco hicimos como un comité de búsqueda y el primero sitio que miramos fue el estudio de Sweet Vandals. Fuimos allá y ya no vimos otros. (risas). Además, Santi, que es quien nos graba, es el mismo que nos masteriza. Es muy profesional, un amor de tío, y tiene un concepto musical que encaja perfectamente con el nuestro. El nos conoce ya , sabe por donde tiramos cada uno. La música de Freedonia creo que va muy unida a Funkameba(el estudio) y a santi.

Israel Carmona. Santi es una parte más del sonido. Porque,la forma que tiene de mezclar, los micros, los amplis que utiliza, los compresores…esto también da colorcito.

 

¿Cómo cambia la concepción de un grupo para comenzar como quinteto y terminar siendo 10? ¿Qué pasó?

Checa. La banda se conoció en una escuela, y el primer proyecto que surgió era salir a tocar a la playa en Caños de Meca, y poder pagarnos las vacaciones allí. El primer año fue un éxito y decidimos repetirlo una segunda vez. Con el tiempo el chiringuito donde tocábamos se fue llenando, había mucha aceptación y nosotros lo pasábamos muy bien. Y durante ese tiempo se venían amigos de Madrid a vernos a tocar, se quedaban a dormir, hacíamos jam sessions…y nada, a partir de ahí empezó a sumarse gente al grupo. Luego ya en Madrid empezamos a trabajar juntos. Y dentro de la música negra, decidimos que el soul era lo que más encajaba debido a la envergadura de la banda. Empezamos a componer con el grupo ya formado. Al principio hacíamos variaciones sobre temas de “jazz extremo” teníamos por ejemplo algún tema de Miles Davis por bulerías, cosillas divertidas.

 

Decís que os conocisteis en una escuela de música, ¿sois un grupo de formación clásica? ¿Qué os acercó a la música negra?


Israel Carmona
. Lo bueno de Freedonia que cada uno es de su padre y de su madre, no venimos todos de una formación clásica. Hay gente que es autodidacta, gente de formación moderna, hay profesores de música, como David y Alex.

Checa. Yo llevo desde siempre haciendo música, y en la época en que entró Freedonia en mi vida yo estaba tocando en otra banda con nuestro trompetista y con Mikel, nuestro manager. Me ha gustado siempre la música negra, pero al final había que decidirse por una banda, y Freedonia se asemejaba más a lo que quería hacer.

Israel Carmona. Yo llevo haciendo música desde que tengo 15 años, era autodidacta, y luego ya estudié música siendo más mayor. A mí me encantaba el hip hop, donde todas las bases suelen salir del jazz y del soul, y luego fui yendo atrás en el tiempo, hasta que ahora me he quedado en los 60’s. He ido del final a la raíz. Pero va más allá, porque Freedonia no es un ejercicio de estilo. No decimos: “vamos a hacer música de los 60”. Es coger elementos de los 60, los 70, pero decidir darle otra vuelta de tuerca. Freedonia no intenta imitar. Dentro del grupo cada uno tiene su estilo, y como componemos de manera colectiva, es imposible hacer un “blues tal cual, clásico”. Cada uno va aportando su granito de arena, al final sale, pues eso, “composición Freedónica”.

 


Sois una banda de referencia en la música soul y afroamericana ahora mismo en España, que parece estar tomando importancia debido al movimiento revival, pero aún así parece seguir manteniéndose en un plano muy secundario con respecto a otros géneros. ¿Creéis que hay una laguna de este estilo en España? ¿Poca formación del público? ¿Por qué?

Israel Carmona. Hay un poco de desconocimiento por un lado y de falta de visibilidad de parte de los grandes medios por otro. Porque funcionar funciona perfectamente. Yo creo que las razones residen en la vieja industria. El soul ha estado apartado del mainstream, que incluyó a Amy Winehouse por ejemplo, pero son figuras que vienen de fuera. Han ayudado a que se abra un poco el mercado, pero España sigue un poco con esa mentalidad de que todo lo que venga de dentro no tiene el mismo talento. Pero bueno, nosotros hemos venido descubriendo a lo largo de los años que la música negra es algo que le gusta a todo el mundo. Independientemente de la tribu urbana y de la edad.

Checa. España tampoco ha tenido nunca ese momento con el Soul como han tenido Holanda, Estados Unidos o Francia. Aquí tenemos un problema, que es que sí que había soul, pero estaba capado porque exaltaba el espíritu demasiado… Pero bueno, puede que ahora sea el momento. Y también lo que dice Josele de los Enemigos, que ese es “el punto de la moda”. La moda es cícilica, y si te quedas en tu sitio tarde o temprano te pillan. Es como la barba, que yo he llevado toda mi vida y ahora de repente con la moda hipster me dicen: “eres un moderno”. Pero qué moderno, si llevo toda la vida con barba. (Risas) Yo cada vez lo veo mejor.

 

¿Cómo suena ahora Freedonia?

Israel Carmona.
Es un soul especial, es un soul con afro beat, con gospel, blues, con rock de los 60. No te sabría explicar cómo suena Freedonia. Nosotros nos juntamos y empezamos a soltar ideas, todos. Al igual yo me hago una guitarra, y soy el trombonista, Maika se compone una línea de bajo…

Checa. Es un poco el tema de las etiquetas. En este país lo que no tenga etiqueta, incomoda. Porque no puedes hablar de ello, porque es más fácil decir: “indie pop”, “rock pop”… Bueno, esto es soul, pero soul ¿qué?

Israel Carmona.
Es como la plastilina con los niños, aprendemos a la vez que creamos. Jugamos un montón con la idea y lo que salga.

Checa.
Pero no solamente bebemos del soul, nos gustan mucho las coplas, o por ejemplo, del juego de Shinobi, del 87, de la Sega Mega Drive, es un juego que la melodía esa nos volvió un poco locos y hemos hecho un tema instrumental de intro.

 

Vuestros temas, vuestras letras, vuestros dossiers, parecen tener siempre una fuerte carga ideológica de libertad (y dignidad). ¿Creéis que la música debería estar siempre ligada a estos principios?

Checa.
Eso depende un poco del propio músico.

Israel Carmona.
Yo creo que tienes que transmitir tus inquietudes. Ya sean de amor, de beberte una cerveza en un bar, o sean cuales sean. Nosotros también tenemos inquietudes políticas, porque vivimos en sociedad y nos gobiernan como nos gobiernan.

Checa: también contamos nuestras experiencias. Hay músicos de todo tipo, igual que hay todo tipo de actores o de artistas, hay algunos que viven más en su mundo, y hay otros más terrenales. Nosotros somos músicos terrenales, somos gente que vive en la calle, se toma una caña en un bar con un amigo, sufrimos, nuestro amigos sufre, su familia sufre…entonces te sientas a hacer una canción y joder, tienes que hablar de ellos.

Israel Carmona. Y sentirnos sobre todo a gusto. Si no nos gusta la SGAE pues no formamos parte de la SGAE, si queremos editar en vinilo pues lo hacemos. Es sobre todo estar a gusto con lo que hacemos.

Checa. Somos un poco hedonistas, buscamos la felicidad…con lo que hacemos (risas)
Israel Carmona. Es un poco de sentido común. Cuando tu vida está íntimamente relacionada con tu trabajo a mí me parece de lógica que la gente pueda desarrollarse como lo que es, hacer lo que realmente quiere. Sin miedo a nada. Ese es el problema, que vivimos en una época de miedo. Hay que empezar a invitar un poco a que 4millones y pico de personas o están paradas, las han hecho parados. Nos tienen ocupados en tener miedo. Constantemente con el miedo a perder el curro, la casa, el no llego…no desarrollamos así el potencial que tenemos, que ya es brutal…peor te juntas con más gentey puedes construir lo que tu quieras.

 

La voz de Maika es muy cálida, muy tupida… auténticamente negra. En este disco, que habéis podido componer exclusivamente para ella, ¿cómo habéis aplicado esto a la composición de nuevos temas, de arreglos.? ¿Ha afectado la temática de las canciones? ¿Y al resultado?

Israel Carmona. Componemos colectivamente y Maika forma parte de esa composición. Todo se ha ido moldeando con ella. Afecta claro, porque ella tiene un rollo muy personal, y le da un color especial a las canciones con su rítmica, y con su estilo creativo. Tanto ella como Aurora son muy buenas cantantes y ambas han hecho un aporte muy personal. Pero Maika demás tiene una energía… que es una bestia.

Checa.
Yo creo que Aurora era más Mowton, y Maika es más África, y eso se nota. Es algo más serio, más esencial. Más tierra todavía. Más en la raíz.

 

Ha pasado casi un año entre ambos conciertos de la Joy Eslava. Yo no estuve en el primero, pero en el segundo Maika arrasó completamente sobre el escenario.¿Cómo habéis visto su evolución de un año a otro?

Israel Carmona. Ha habido mucha evolución, claro. Ya el punto de partida fue alto, porque el concierto de presentación fue el de la Joy Eslava y ya estuvo bien, pero en el segundo, en Málaga, estábamos alucinando.

Checa. También es verdad que el nivel de trabajo de Maika ha sido increíble, porque en menos de dos meses y medio tuvimos que montar un show nuevo, una presentación, grabamos un single…

Israel Carmona. Y ya no es solo el aporte profesional, sino que Maika comparte la filosofía de colectivo de Freedonia. Si la dicen en una sesión fotográfica que se adelante ella se niega y dice: “aquí somos 10, nadie es protagonista”. Es verdad que ella es nuestra cantante, nuestra frontwoman, y es ella la que tiene que estar delante, pero detrás estamos todos arropándola y hay una conciencia de grupo.

 

Hablemos de vuestra actual gira, que ya habéis comenzado, con varios sold outs, como es habitual en vuestros conciertos, en el país vasco…¿cómo han ido los conciertos? ¿Qué esperáis de este tour?

Checa.
Yo hablaría sobre todo de Bilbao, porque era la primera vez que íbamos y estábamos un poco acojonados por saber cómo iba a funcionar. Es un público muy crítico, y nos encanta ese tipo de personas que no te doran la píldora. Nos llegaron a decir: “He escuchado cosas muy buenas de vosotros pero…os tengo que ver”. Pero luego les gusta y te lo dicen también. Eso es muy importante en nuestro crecimiento como músicos.

 

Habéis actuado en Marruecos, Lituania… ¿Qué diferencias encontráis en la recepción de la música respecto a España? ¿Algún objetivo al que os apetezca especialmente ir?

Israel Carmona.
No hay ninguna diferencia entre el público de aquí y el de Lituania, que a primera instancia puede parecer más frío. Era un sitio con mesas y se acabaron levantando todos a bailar. Niños, personas mayores…de todas las edades. La música demuestra así que es un idioma universal que provoca sensaciones, y son las mismas en cualquier país. Da igual el color de tu piel, de que parte seas, qué idioma hables.

La única diferencia llamativa es que la gente cuando sale a un concierto lo hace concienciada de que va a ver cultura. No es entretenimiento como aquí, que está bien también, pero allí hay un concepto de “voy a ver cultura, voy a aprender”. Además, contamos con mucho apoyo de las instituciones, porque no es fácil llevar una banda de diez personas a Lituania. Aquí hay empresas privadas que lo hacen, como Estrella Galicia, que están apoyando mucho más a la cultura que el propio Ministerio de cultura.

 

Aunque ya se os conocía por el circuito de música en vivo antes del primer disco, con ‘Freedonia’ os disteis a conocer por todo el país. Ahora, con ‘Dignity and Freedom’ estáis comenzando a tener una repercusión muy importante, a salir en radios, en medios…¿hasta donde os gustaría llegar con este segundo lanzamiento?

Checa. El primer disco sirvió para decir “estamos aquí”, pero la idea ahora es salir fuera.

Israel Carmona.
A nosotros nos encanta España, y sobre todo saber que estamos rompiendo esa barrera de que el soul es algo desconocido, porque allá donde vamos prácticamente llenamos. Estamos muy contentos, pero no tenemos techo: queremos recorrer mundo y tocar juntos en el mundo entero si podemos.

Checa.
En Argentina, México…nos están pidiendo que vayamos. En Rabat fuimos a una muestra musical en África, y nos llegaron ofertas para Canadá, Polonia, EEUU. Acaba de empezar el año y el disco ya está nominado en la BBC por alguna canción, y al mejor disco del año, la Cadena ser…Realmente los medios sí que nos están proponiendo muchísimo ahora mismo, en Radio Nacional, Cadena Ser, en Radio 3…

Israel Carmona.
Sí que estamos recibiendo apoyo, se están abriendo esas puertas.

 

¿Qué proyectos tiene Freedonia después de esta gira?

Checa.
Esa es la pregunta del millón, eso no lo sabe nunca nadie. Si las cosas van bien y nos piden más conciertos, seguiremos girando. Las cosas no funcionan un disco, un año de gira, un disco, un año de gira…eso es una estructura de la vieja industria. Si queremos seguir tocando, bien, y si queremos parar para cuidar a los hijos que vayan naciendo, pues bien también.

Israel Carmona.También tenemos proyectos paralelos. Porque Freedonia a parte de grupo de música es asociación cultural. Queremos hacer muchos más proyectos culturales además de Freedonia, convertirlo en paraguas de un montón de iniciativas. Queremos hacer asociaciones de música, un coro de gospel, talleres para mayores y niños…Incluso un grupo de música instrumental, o producir un disco de alguien que nos guste. Ahora mismo estamos metiendo todo el esfuerzo en Freedonia, pero cuando eso sea una máquina que funcione sola, empezaremos a hacer muchos más proyectos culturales. Y no queremos parar.

 


No ha podido dejar de llamarme la atención las ilustraciones de “Dignity & Freedom”, son realmente buenas.

Checa. Ah bueno ya, joder. Son de Aurelio Lorenzo, el mismo señor que nos ayudó en el primer disco. Es un máquina. Lo ha hecho en colaboración con Roberto García. Cuando le dimos la primera idea, tardó 15 segundos en hacerlo. Es un máquina. Y además es amigo, y nos gusta currar con amigos.
Checa. Es que es difícil encontrar gente en España que cumpla, que se involucre y crea en tu proyecto. Hay ilusión entre las dos partes, y a partir de ahí sólo puede salir algo bueno.
Igual que con cultura inquieta, con quien compartimos mucha filosofía, en comunicación, tocando en el festival, en la oficina nueva que han montado…compartimos la idea de una cultura democrática, que ellos trabajan de otra manera esta gestión cultural, y desde el primer momento hemos estado muy reflejados en ellos, hemos tenido la posibilidad de trabajar juntos y estamos encantados.

 

TEXTO: Inés Rodríguez

Los componentes de Freedonia se encuentran inmersos en una nueva gira. Sus próximas fechas son:

Zamora – Sab 21 feb 2015 La Cueva del Jazz / 23:30
Santiago de Compostela – Sab 14 mar 2015 Sala Capitol / 21:30
Málaga – Sab 21 mar 2015 Sala Caracol / 22:00
Madrid – Vie 10 abr 2015 Sala Caracol / 22:00
Valencia – Sab 25 abr 2015 Loco Club / 22:30
Valladolid – Jue 28 may 2015 Autoreverse Teatro Zorrilla / 21:30

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    1 comentario

  • Perejuan dice:

    Después de todos estos lugares comunes que ruedan por una pendiente inclinada hacia la nada, cuelgo esto que parece más divertido y honesto.

    ISRAEL CHECA Y FREEDONIA. LA CONSISTENCIA DE LO MEDIOCRE

    PREGUNTA: ¿Cómo te llamas?
    RESPUESTA: Qué pregunta. Israel Checa.
    PREGUNTA: Lo dices como si alguien te conociera… ¿A qué te dedicas?
    RESPUESTA: Es que me conocen. Soy músico.
    PREGUNTA: ¿Tocas la guitarra, el oboe, el piano, cantas, compones, transmites algo, ya sea carisma o talento?
    RESPUESTA: No. Golpeo con una baqueta una plataforma de metal, soy ejecutante de batería.
    PREGUNTA: ¡Ah! Bueno, no hay que menospreciarse.
    RESPUESTA: No me menosprecio, me has malinterpretado.
    PREGUNTA: Bueno, sigamos… Hay quien dice que vuestro grupo se dedica a interpretar temas conocidos porque no tiene una voz propia, que es lo menos que puede pedirse en arte.
    RESPUESTA: ¡Ya empezamos! Es que hay mucho gilipollas suelto. Como si fuera fácil imitar a Wilson Pickett y llevar una barbita sombreada de cuatro días. La gente cree que se nace cool. Hay que currárselo.
    PREGUNTA: Pero no tenéis temas propios…
    RESPUESTA: No. Pero es por culpa de la gente: quieren escuchar eso, no quieren cosas nuevas.
    PREGUNTA: Y claro, la función del artista es darle a la gente lo que quiere, no crear un mundo propio.
    RESPUESTA: Hay que comer, majadero.
    PREGUNTA: Pero para eso tú ya sales con esa chica.
    RESPUESTA: ¿Ella? No entiendo, no tiene dinero…
    PREGUNTA: Pero su familia sí, ¿no sales con una tía patética porque sacas tajada de un hediondo bar?
    RESPUESTA: Es una forma de verlo. Es verdad que discutimos continuamente y no nos soportamos, pero eso no quiere decir que esté con ella solo por dinero. También hablamos del gobierno.
    PREGUNTA: Ya. Antes has mencionado el vocablo ‘cool’. ¿Porque quieres aparentar que sabes algo de inglés, porque te mola, porque tu capacidad lingüística se limita a espectáculos televisivos como Pasapalabra?
    RESPUESTA: Un poco de todo: de hecho, mi estilo es una apología algo impostada de lo cool. La barbita, la hediondez de mi pestilente físico…
    PREGUNTA: Ya lo había notado, te cuesta asociarte con el agua y el jabón. Dime, ¿por qué te crees genial?
    RESPUESTA: Sencillo. Me rodeo de gente aún más patética que yo, gentuza que trabaja para bancos y se cree importante, o que se piensa burguesa y tiene mucho de gitanerío, eso crea la falsa sensación de especialidad que me rodea.
    PREGUNTA: Eso parece un poco profundo. ¿Robert Musil?
    RESPUESTA: Risto Mejide.
    PREGUNTA: Entiendo. ¿Y qué expectativas se le presentan a un tío que ya ha pasado la cuarentena y finge tener veinte años (sin conseguirlo)?
    RESPUESTA: Las mismitas que a su señor padre.
    PREGUNTA: ¿Qué valora de la vida por encima de todo?
    RESPUESTA: La sensación de poder hacer lo que quiero.
    PREGUNTA: ¡Jjajaja!
    RESPUESTA: Lo decía en serio.
    PREGUNTA: ¡Jjajaj!
    RESPUESTA: ¿Y a ti quién te ha dado el título de periodista?
    PREGUNTA: ¿Y a ti quién te ha dicho que yo sea periodista?
    RESPUESTA: Y sin embargo estás aquí.
    PREGUNTA: Igual que tú. Si no, ¿quién se fijaría en ti?
    RESPUESTA: Ahí lo llevas.
    PREGUNTA: ¿Qué odias por encima de todo?
    RESPUESTA: Los pijos que van de progres.
    PREGUNTA: Pero tú eres un poco eso, ¿no? Es algo freudiano odiarse a uno mismo y proyectarlo en los demás. Vas de bohemio, pero tratas a la gente despectivamente y cuando te ponen en tu sitio sacas al pijo acomodaticio sin sonrojo.
    RESPUESTA: Explica eso.
    PREGUNTA: Sí, mira, cuando estás rodeado de payasos como tú, crees que te puedes reír de la gente, pero cuando esos payasos se asustan porque se enfrentan algo serio y te dejan solo, sale el auténtico cobarde que eres…
    RESPUESTA: Me has calado, que quede entre nosotros.
    PREGUNTA: No lo dudes. No creo que a nadie más le interese.
    RESPUESTA: ¿Algo más?
    PREGUNTA: Sí. ¿Es verdad que la tienes pequeña y que usas baquetas con unos centímetros de más para compensar tus carencias?
    RESPUESTA: Es como si me leyeras la mente, qué cool. Así es, si estuviera a gusto conmigo mismo no me comportaría como un gilipollas cool pijoprogre…
    PREGUNTA: Pero para eso hay que ser un poco sabio.
    RESPUESTA: ¿Como David el gnomo?
    PREGUNTA: O Zaratustra.
    RESPUESTA: Válgame. A mí eso de la cultura, como que no.
    PREGUNTA: Me aburres, Israel.
    RESPUESTA: Soy consciente, no he hecho otra cosa en mi vida más que aburrirme y aburrir a los demás.
    PREGUNTA: Me voy.
    RESPUESTA: ¡No! Por favor, no hay prensa mala, ¡sigue preguntando!
    PREGUNTA: ¿Cómo te ves dentro de diez años?
    RESPUESTA: Igual que ahora (risa falsa/cool). Quizá con menos neuronas activas.
    PREGUNTA: ¿Menos aún? ¿Qué sentido tiene participar en un grupo musical si encima acabas con tías feas y necias?
    RESPUESTA: No lo había pensado nunca. Quizá ninguno, porque bohemio bohemio… tampoco soy.
    PREGUNTA: La última. ¿No te remueve que haya otros más jóvenes impidiendo desahucios, yendo a la cárcel por manifestarse o a comisaría por exponer un teatro de guiñol y tu máxima preocupación sea si tu equipo marca un tanto?
    RESPUESTA: ¿La verdad? Tío, que soy cool…

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