Entrevista a Hendrik Röver – “Soy ateo practicante y beligerante”.

Por , el 19 - 02 - 2014

Es interminable la capacidad creativa de Hendrik Röver. Interminable e infalible. Este músico “cantante de canciones” acaba de sacar un doble disco que se divide en dos conceptos: “Norte” (Guitar Town, 2013) y “Oeste” (Guitar Town, 2013). En uno hay algo más de desasosiego y oscuridad, cercano al Folk, mientras que en el otro persiste el ocre color que dibuja el Country con el pedal steel. Röver divide canciones e ideas entre Los Deltonos y su propia carrera. Como una especia de combinación sin interrupciones en la que siempre sale un único ganador: la música.

Empiezo por ‘Tiempo’, ¿hay que pagar con canciones las deudas del tiempo?
(Risas) ¡Qué va! Hay que intentar pagar las deudas de fin de mes. Básicamente.

¿Entonces son las circunstancias las que marcan el destino de una serie de composiciones?
Por supuesto. Hace poco leí una entrevista con un autor que decía que escribiendo solo en casa no se le podían pedir demasiadas canciones de baile. Estoy de acuerdo. Asimismo, uno no puede ignorar eternamente las circunstancias sociales que le rodean, y el ambiente acaba siendo otra influencia.

Aunque aquí hay doble ambiente. ¿Es un disco doble en sí o se trata acompañarse uno con otro?
Pues son dos discos que se acompañan mutuamente, la verdad. Uno no hubiera existido sin el otro. Es así. Son mellizos.

Además, habría que preguntarse si, después de tanto tiempo prolífico, lo tuyo es más de escritura automática o de asimilar lo que te pasa para luego hacer canciones.
Lo de “escritura automática” suena feo. Digamos que he aprendido a optimizar mis recursos y mi nivel de alerta es ahora mucho mas bajo y salta a la mínima. Palabra chula; se apunta. Situación memorable; se apunta, etc…

Me consta que las canciones fueron escritas sin orden. O sea, que separaste los temas cuando te diste cuenta de cómo eran.
Todas las canciones nacen “esqueléticas”, y aunque algunas sugerían una dirección, la mayoría no las fui arreglando hasta que empecé a grabarlas. Cuando vi todas las canciones acabadas y estaba comiéndome el tarro sobre cómo editar un tocho de dieciocho canciones, vi que podía separarlas, digamos, por ambientes. Al final, en un extremo, están el Country y el Honky Tonk, y en el otro el Folk y Americana (sea lo que sea eso). Coincide también que todas las que tienen steel están en “Oeste”.

“Norte”, como puede escenificar el título, es frío y crudeza (seguramente por su portada), como ‘Desilusión’ o ‘Invierno’. ¿Uno termina conociéndose más con este tipo de textos?
En realidad yo soy bastante más optimista que esas canciones. Soy un ultra del “vaso medio lleno” (hablando de optimismo, se entiende) y me cuesta meterme en esos personajes, pero intento describir la situación que imagino sin dulcificarla. La hija de unos amigos escuchó ‘Casa abandonada’ y preguntó a sus padres si yo había dejado tirados a mi mujer e hijo…

Suele pasar… Como ‘Salvación’, que tiene aires irónicos o sarcásticos.
Soy ateo practicante y beligerante. Para mí, todas las religiones no son más que un (mal) chiste. En todos mis discos hay alguna canción anti-religiosa. En este caso le ha tocado a los testigos de Jehová.

En cambio, con “Oeste”, uno se topa con canciones envenenadas y más caldeadas. A tenor de lo que supone hacer un álbum prácticamente conceptual, ¿es posible que sea más una evolución lógica?
(Silencio) ¿Prácticamente conceptual? Hablábamos antes de suelo componer sin dirección predefinida… En el Country se trata de contar verdades de la vida con crudeza, pero también con un toque de sarcasmo y de humor triste (lo sé, oxymoron). Eso es lo que yo percibo en los originales e intento transmitir.

¿Bastaría, entonces, trabajar con el instinto?
Lo que no funciona, creo, es el método per se. La imprevisibilidad es parte importante de esta profesión y agudizar el instinto aumenta las probabilidades de éxito, sin duda.

Dices en ‘Tiempo’ eso de que “no hay mejor manera de engañarnos que aceptando la verdad”. ¿Se debe un músico a la verdad de sus letras?
Si mis letras fuesen verdad y yo describiese mi propia vida, ¡¡cielo santo!! Si el personaje que imaginas es un mentiroso, habrá que mentir. Él es el que tiene que convencer al oyente.

¿Bastaría también con creerse el papel para darle credibilidad a la obra?
Una canción no deja de ser un corto con unos personajes. Cuanto más te creas al que elijas interpretar, más convincente resultará todo.

Imagino que omitiendo nombres y lugares, es más fácil que el que escuche las canciones pueda sentirse más identificado con lo que oye.
Es que las “situaciones” son universales. A no ser que estés hablando de un hecho concreto, la localización exacta no tiene importancia. Bares son bares, aquí y en Lima. Y montañas también.

¿Será que la imaginación te permite trasladarte a lugares en los que nunca has estado? “Habéis visto todo lo que imaginamos, fuisteis donde nadie pudo ir”, ya sabes.
El mejor novelista alemán de aventuras, Karl May, nunca salió de Alemania (1860 y pico…), y sin embargo escribió fantásticos libros cargados de detalles y con personajes totalmente creíbles en el lejano oeste, Kurdistán etc… La imaginación es la mejor agencia de viajes.

¿‘El Capitán (Camaradas S01 E02)’ es la continuación de ‘Esqueletos’? Comparten la misma alma. De hecho, en el mismo disco “Esqueletos” hay un corte llamado también ‘Camaradas’.
‘El Capitán’ es concretamente la continuación de ‘Camaradas’. A veces me gusta continuar las historias. Puede ser un buen recurso para un momento de bloqueo. ‘Camaradas’ me recordaba a “Grupo Salvaje”. Luego decidí que todos escapaban menos el jefe, que iba a prisión.

Posiblemente estoy en un error, pero creo que el subtítulo de “(Camaradas S01 E02)” viene por la serie “Até Amanhã, Camaradas” (basada en el dirigente del Partido Comunista portugués Manuel Tiago). ¿Es así?
Definitivamente no, pero investigaré esa serie.

Y ahora estás con “Perdido en la traducción”, adaptaciones de canciones de grupos que admiras como The Soul Gestapo, The Pilgrim Rose y The Soul Jacket. ¿Una defensa de que se puede decir lo que te de la gana sin importar el idioma?
Puedes decir lo que te dé la gana sin que importe el idioma, pero si lo que pretendes es que te entiendan lo que dices o transmitir algún mensaje, más vale que el idioma de tus canciones y el de los oyentes coincidan.

Tienes los conceptos tan claros que me atrevería a afirmar que te acuestas cada noche con cosas acabadas y que amaneces con cosas por hacer.
No, es una imagen que me he creado de alemán organizado (risas).


Texto: Carlos H. Vázquez.

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