Entrevista a Mucho: “La velocidad a la que se consumen canciones es preocupante”

Por , el 30 - 01 - 2014

Se describen como unos “freaks de la música” y buena prueba de ello es Grupo Revelación, single cocinado por Martí Perarnau (voz, guitarra y teclados), Víctor Cabezuelo (guitarra, teclados y coros), Miguel de Lucas (bajo y coros) y Carlos Pinto (batería y percusión). Este 45 r.p.m. se podrá adquirir únicamente a través de la tienda online de Marxophone y en sus conciertos, como el de esta noche en La Boite de Madrid, donde estrenarán sus nuevas composiciones. De lo romántico, lo cósmico, y Daft Punk hablamos con Mucho.

El cuarteto con sede en Toledo está formado por cuatro románticos empedernidos, en cuanto a música se refiere. Su más reciente lanzamiento es un bonito single rojo de dos temas (“Grupo Revelación” y “La primera luz del día”), con una versión para plataformas digitales que incluye una tercera canción (“La Distancia”). “El vinilo solamente tiene dos canciones para que sonara bien”, señala Martí. “Hemos elegido el pequeño, de 7 pulgadas. Si haces mucho tiempo, como son surquitos, hay que hacerlo más finos y suena peor, había que decidir justo el tiempo necesario, y es muy guay así: cara A, cara B y fuera”, explica Miguel. Grabado, de nuevo, bajo la producción de su “hermano”, Ricky Falkner – “Cuando grabamos con él, no hay que decirle nada”, comenta Martí – es un single cargado de romanticismo, ya no solo por el amor que rezuma la balada cósmica “La primera luz del día” sino por su lucha por la canción eterna, la calidad y la música de siempre en la letra de “Grupo Revelación”. “Creemos en las grandes canciones de toda la vida, y nos hace especial ilusión sacarlo en vinilo de 45 revoluciones y que sea igual que escuchar el Let’s spend the night together de The Rolling Stones. Vuelta y vuelta”, comenta Martí.

Habéis grabado este single con la ayuda de Girando Por Salas. ¿Qué vino primero? ¿Las canciones o la idea de grabarlo?
Ma: Aprovechamos la oportunidad que nos ofrecieron desde Girando por Salas y Marxophone, nos encantó la idea e hicimos las canciones. La que sale en digital parte de una idea primigenia un poco prehistórica. Las otras dos que aparecen en el single, salieron nuevas; de hecho “Grupo Revelación” salió una semana antes de entrar a grabar. Está bien descubrir que bajo presión también salen las cosas. Salió y ha sido una maravilla.

Como con los exámenes, cunde más la noche anterior.
Ma: A mí con los exámenes se me daba muy mal y suspendía. Pero esta vez creo que hemos aprobado y con nota. Las musas pasaron por nuestro local ese día, no sé por qué, tuvimos suerte.

Y lleva una portada “cósmica”. Habéis acuñado este término y lo habéis hecho vuestro, aunque, no me aclaro. ¿Rock cósmico? ¿Pop cósmico? ¿Y eso de pop grecolatino?
Ma: Todo es cósmico. Yo consideraría que hacemos pop, pero pop en el sentido de lo que hacían los Beatles, que hacían canciones que podían sonar a rock. Pero han pasado tantos años que ahora dices pop y parece que hablas de Britney Spears. Sea rock o sea pop, siempre es cósmico, que creo que es una seña de identidad, algo que nos gusta decir, porque sentimos que nuestra música sí que lo es bastante. Puede parecer simpático o una broma, y también nos gusta en ese sentido, pero a parte tiene una gran dosis de realidad. Podría ser música sideral, o rock progresivo… aunque esa palabra es muy fea.

¿Y eso?
Ma: Porque solo te hace pensar en Yes y en discos de 95 minutos, cosas muy largas y extrañas. Pero entendido en el sentido de que pasan muchas cosas en una canción, podría serlo. Y lo de grecolatino es una broma (risas).
Mi: En un momento de inspiración en un concierto, son cosas que Martí suelta por su boca, y ahí se quedan.
Ma: Siempre te preguntan, “¿Cómo te defines?”. ¿Qué dices? ¿Que haces pop? ¿Pop-rock? Todo es igual. Si tenemos algo que nos define y es la cosmicidad, vamos a dejar que se note bien.

Además, es vuestro, no se oye de otros grupos.
Ma: No, no se oye.
Mi: Ya se oirá…
Ma: Nos lo van a robar.

Os plagiarán y estaremos hablando de una “escena cósmica”.
Ma: ¡Imagínate! ¡Y nosotros seríamos los jefes! (Risas) Me encantaría. Sería increíble.

Cuando empezasteis con el grupo, ¿os veíais editando vuestros discos en vinilo?
Ma: Ha sido cosa de Marxophone, que siempre editan en vinilo, pero siempre tuve el sueño de sacar mi música en vinilo, y se ha cumplido. Si escuchas la música en vinilo, le dotas de un valor bastante más profundo, creo que prestas más atención y que conectas más con la música.
Mi: Partiendo de la base de que suena mejor, el vinilo te obliga a estar en un sofá, sentado, con la luz bajita, el volumen no muy alto… y tranquilo. No estar en el metro o por la calle, no vas a cargar con un plato a pilas.
Ma: Y hay algo que es clave, y es que le tienes que dar la vuelta.
Mi: Y que no puedes pasar de canción.
Ma: Son cosas que hacen bien a la música, porque hacen que mantengas la atención. Tener que levantarte, escuchar esa canción que te parece de relleno, porque no te vas a levantar a quitarla, y te acaba gustando… Es algo que se está perdiendo, así que es genial que se escuche música en vinilo.

Parece un single conceptual: el formato, la letra que reivindica las canciones de siempre…
Ma: Sí, todo cuadra. No lo habíamos pensado, pero haciendo entrevistas te das cuenta de que es bastante conceptual. Nos gusta hacer las cosas así. Si tienes algo que decir, dotar a todo el conjunto de elementos con esa idea.
Víctor: Creo que lo raro y lo difícil es hacer un disco no conceptual, que cada canción sea de una movida diferente.
Mi: Pero existen esos discos (risas).
Ma: Es verdad lo que dices, tiene que ser muy difícil hacer un disco sin una idea previa que guíe todo el conjunto, aunque luego las canciones sean diferentes. En nuestro caso, siempre hay algo, aunque sea la cosmicidad que decíamos antes.
Mi: Tiene una importancia suprema la música, el darle espacio y mucha vida a la música. Tiene una importancia muy bestia las letras y la tendencia que hemos encontrado al hacer música: dejar que flote, no hacer estrofa-estribillo-estrofa-estribillo y fuera. Parar en medio, tocar mucho, hacer un principio o un final muy largo… Eso es lo que nos gusta.

¿Vais a seguir por la senda cósmica?
Ma: No me veo haciendo un Unplugged en el siguiente disco, la verdad.
Carlos: Es infinita esa senda.
Ma: Siempre evolucionas e intentas ir hacia nuevos caminos. Lo que sí somos es bastante freaks de la música y nos aburre repetirnos, encontrar una fórmula y repetirla. Cada disco es un mundo. Siempre que hagamos algo intentaremos llevarlo por un camino que sea nuevo para nosotros, aunque siempre seamos nosotros tocando y yo cantando. Siempre intentar sentirte emocionado cuando haces canciones, porque para hacer una canción igual a otra que ya has hecho, es muy fácil y poco motivador para un creador de canciones.

Hablando de cosmicidad. ¿Habéis visto algo de los Grammy?
Ma: He visto lo de Daft Punk. Me ha encantado por ver a Stevie Wonder tocando ese temazo (“Another Star“). Somos muy fans, me parece que Stevie es el puto jefazo. No sé qué parte había de playback en lo que hacían Daft Punk, pero es parte del show. Han hecho un disco increíble, se han cagado en el propio monstruo que ellos crearon. Toda la electrónica ha ido detrás de ellos, intentando imitar ese sonido, llevándolo hacia la exageración, un engendro, y ellos han sacado este disco reivindicando el funk de los setenta. No hay apenas tecno, el que hay está hecho con Moogs modulares de los setenta, hay batería de verdad… Me gusta mucho la visión que tienen de la música. Han querido volver a las raíces y han renegado de sí mismos, incluso. Me parece un riesgo muy guay y que les ha salido un discazo.

Decíais por Twitter que el single ya lo tiene Sandro Rosell. ¿Quién más? ¿A quien os gustaría hacérselo llegar?
Ma: (Risas) Lo tiene Rosell, Miguel Blesa, Marianico, y, no sé, la lista sería infinita. Rodrigo Rato, toda esta gente. Y sería increíble dárselo a Wert, que escuchase Grupo Revelación.
C: Werte a la mierda (risas).

¿Cómo se ve El Apocalipsis según Mucho (2013) un año después de su publicación?
Ma: Muy bien. Lo volví a escuchar hace poco, que es algo que no suelo hacer, escuchar mis propios discos, y me gustó mucho. Creo que hemos hecho un muy buen disco, estamos muy satisfechos y nos flipa tocarlo en directo. La única pena es que ahora hay la sensación de que ha salido hace mucho, cuando apenas hace un año, y ya nos preguntan por el nuevo. Esta velocidad a la que se consumen canciones es un poco preocupante, porque lo que puede pasar es que la calidad no permanezca y se hagan canciones como churros, que es lo que nunca quieres. No hay que hacer discos por exigencia del mercado. Pero creo que es un disco que ha envejecido muy bien (risas).

Que ha envejecido… Madre mía.
Ma: Sí, es terrible. No sé, la respuesta ha sido muy buena y sigue viniendo gente que nos descubre y le flipa el disco. Para nosotros todavía es joven, vemos en los conciertos que viene gente nueva que no nos conoce, que acaba de descubrir el disco. Hay que dejar las cosas macerar y que puedan ser paladeadas como es menester. No es necesaria esta sobreinformación, vivimos en el fast food de todo: la música, las noticias…

Hablando de noticias, El Apocalipsis… es un disco combativo, y letras como las de “Más feliz sin televisión” siguen teniendo sentido en 2014, lamentablemente. ¿Qué estamos haciendo mal?
Ma: Y probablemente dentro de cuatro años también. Creo que lo que pasa es que no hay espíritu crítico con nada. Hay muchas fuentes de información y no valoramos nada de lo que no llegan, simplemente nos comemos toda la manipulación, te lo crees. No nos tomamos el tiempo de discernir qué es verdad y qué no, y ahora que nos llegan cosas por tantos lados, la duda es fundamental, y no lo hacemos por falta de tiempo. O ya por desidia.
Mi: Es cierto que hay un cierto aburrimiento ya. Se ha intentado combatir con muchas armas y muy buenas, y los cuatro que siguen liderando siguen haciéndolo igual de mal, es lo mismo. Por eso es bueno tenerlo presente, y la letra de Martí es un ejemplo claro.

Hablemos de cosas más felices: estáis de gira. Salisteis elegidos para el ciclo de Girando Por Salas por votación popular.
Mi: Fuimos de los grupos más votados por la peña. Fue una alegría muy grande. Ma: Lo de Girando Por Salas ha sido flipante, nos ha ayudado un montón.
Mi: Es muy guay porque son conciertos “subvencionados”, te dan un mínimo para cubrir gastos, te dan opciones, eligen los bares… Espero que no se lo carguen.
V: Es de los pocos proyectos que quedan.
Ma: O la única incluso.

¿Y cómo os veis en esta segunda gira como Mucho?
Ma: Igual parece de flipado, pero hemos notado un salto de calidad increíble en al manera de tocar. Estamos en un sitio muy dulce, tocando muy confiados y disfrutando mucho los conciertos. A nivel de público ha sido muy reconfortante ver que ahora es bastante cañón. Mola haber visto esta evolución.

El jueves 30 actuáis en Madrid dentro del ciclo Live Concerts y estrenáis los nuevos temas. ¿Nervios? ¿Emoción?
Ma: No, esa fase de nerviosismo, creo que nunca la hemos pasado. Siempre tienes el nervio de un ratito antes, pero te tomas un chupito. Hay ganas de tocar porque nos gusta lo que hacemos, para mí no hay nada más divertido.


Texto: Beatriz H. Viloria
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