LAYABOUTS Cuando el rock emerge “Todavía nos queda evolucionar”

Por , el 02 - 11 - 2010

 
 

Hace un año que salió “.. And they ran into the woods” (Homeless Records, 2009), el segundo disco del cuarteto madrileño bajo la potente producción de Kaki Arkarazo, tras ‘Layabouts’ (Wild Thing Records, 2007) un primer disco producido por Paco Loco, uno de los mejores productores por nuestras tierras. Este nuevo disco supone un segundo paso cargado de fuerza, de indie rock pletórico, impecable, sólido y rotundo. El cuarteto madrileño, con Jon Arias (el hijo de los actores Imanol Arias y Pastora Vega) al frente (bajo y voz) y quién responde a nuestras preguntas, cuenta con un directo robusto, sorprendente. Le acompañan Roberto S. (guitarra, coros), Javi C. (guitarra, teclados y coros) y Víctor “Vito” A. (batería). Por si fuera poco en 2010 ha sido un buen año para la banda, numerosas fechas por la península, con paradas importantes en festivales como el Sonorama y el Low Cost. En febrero editaron un segundo sencillo “Desertika” que incluía un tema inédito. El videoclip “Corrupted scene venid the stage” recibió los premios de Mejor Vídeo, Mejor Diseño de Producción y Mejor Dirección en Los Angeles Reel Film Festival. Layabouts brilla más y seduce cuando abandonan el indie anglosajón y sacan su ramalazo americano, en la onda del rock clásico, la americana y del country alternativo, un aspecto que florece en la recta final de sus directos. Las próximas citas con ellos son esta noche 29 de octubre en la sala El Sol de Madrid donde cierran su gira de presentación del disco y el 13 de noviembre en Guadalajara dentro del Festival QuboCultural.

 

¿Cómo nace Layabouts? ¿Síntoma de una generación?
Jon Arias: Layabouts nace básicamente del encuentro, por casualidades de la vida, de cuatro chavales que tenían muchas ganas de tocar y hacer cosas. Coincidíamos en gustos, inquietudes y ambiciones. Queríamos hacer buenas canciones de rock y pasar un buen rato tocándolas. Estábamos en el momento perfecto para dar lo que luego iba a ser necesario para salir adelante.

 

¿Por qué Layabouts?
J.A: El nombre vino por pura necesidad. Teníamos nuestro primer concierto en dos semanas y aun no estábamos “bautizados”. La palabra Layabouts se repitió de forma bizarra en el sueño de uno de nosotros y por lo curioso de la anécdota nos lo pusimos como nombre para salir al paso. Nunca más se volvió a hablar del nombre.

 

Lo más difícil es encontrar tu propio sonido ¿Cómo encontrasteis vuestra propia identidad?
J.A: Como bien dices, es difícil encontrar tu propio sonido. Nosotros hemos ido evolucionando hasta el. En 2005, cuando empezamos, teníamos claro que queríamos hacer rock pero hubo un boom muy fuerte de jóvenes bandas anglosajonas, que nos animo mucho. Era gente joven como nosotros, que había crecido escuchando y viviendo lo mismo, y estaban teniendo una oportunidad. Eso le dio a nuestro primer disco ese toque bailable. Pero día a día el grupo crece y evoluciona y de forma natural, según avanzaba la gira, los temas se iban haciendo mucho más rockeros y menos bailables. Por eso cuando nos sentamos a escribir este segundo disco teníamos claro que teníamos que pensar exclusivamente en nosotros y en lo que realmente queríamos hacer. Por eso este disco es mucho más maduro y es más “nosotros”. Muestra mucho mejor la identidad y la verdad de este grupo. Aun así creo que todavía nos queda evolucionar.

 

¿Cómo fue vuestra experiencia de grabar con Paco Loco? ¿De qué manera contribuyó Paco a consolidar vuestro sonido?
J.A: Paco es un genio. Grabar con el fue un lujo y toda una experiencia. A nivel personal no hubiéramos podido tener nada mejor. Paco nos dio un toque más alocado y visceral. Fue donde le abrimos la puerta a los sintes. Aun así, como he dicho antes, creo que de todo se aprende. En la grabación estábamos desbocados. Era nuestra primera vez en un estudio profesional y creo que nosotros y Paco nos dejamos llevar. Era la primera vez oíamos nuestros temas grabados y encima saliendo por un bafle gigante y a todo volumen. Estábamos flipando. Por eso creo que algunas cosas en ese disco están demasiado sobrecargadas. Éramos jóvenes, inexpertos. (Risas).

 

Mayor contundencia en el sonido, mayor empaque o solvencia ¿Qué factores habéis tenido en cuenta para la elección de Kaki Arakarazo para la grabación de ‘… and they run into the woods’?
J.A: Después de ver lo que no nos gustaba de nuestro sonido teníamos claro que queríamos un cambio a todos los niveles para este disco. Kaki era sin duda la mejor opción por que aunaba el poder sacar nuestro lado mas rockero, bestia y punk teniendo un sonido limpio, compacto y lleno de pequeños matices. Ese es el equilibrio de este disco y Kaki por su trayectoria como músico y productor era el idóneo para entender y trabajar en este disco.

 

¿Cuáles son las principales diferencias entre vuestro primer disco y este segundo disco?
J.A: Como he dicho antes, sobretodo se ve la inmadurez y la madurez del grupo. El primer disco es muy “teenager” todo a lo bestia, alto y ruidoso pero sin control. El segundo aparte de ser mejores canciones, tiene todo lo visceral bestia del grupo pero suena elegante a la par que muy potente.

 

El primer disco parece contener una fuerza arrolladora y este parece un poco más contenido ¿Lo veis así? ¿Por qué?
J.A: Creemos que esa fuerza esta patente en ambos disco. En el primero es un chorretón sin control. A veces era hasta molesto. En el segundo creo que esta mejor dosificada. Aun así este segundo sigue siendo un disco muy duro. No baja el ritmo como no lo hacia el primero y no da descansos. Pero la intención a la hora de plasmar los temas si que ha sido completamente diferente.

 

¿Creéis que la prueba de fuego siempre está en el tercer disco?
J.A: Para nosotros creo que el tercer disco va a ser vital. Con este segundo disco hemos dado un golpe sobre la mesa. No hemos evolucionado como se esperaba y ha sorprendido y gustado nuestra propuesta. Eso nos ha dado credibilidad y un sitio en el panorama alternativo. Por eso estamos en un momento perfecto para sacar nuestro mejor disco.

 

Hay muchos grupos que sacan un primer disco espectacular fruto de mucho trabajo en las composiciones y de un fuerte crecimiento como banda pero que luego decrece su calidad con el paso de los discos ¿Qué pensáis en el caso de grupos como Bloc Party, Arcade Fire, Arctic Monkeys, The Strokes o Franz Ferdinand?
J.A: A muchas de esas bandas que salieron en 2005 les paso eso. En muchos casos estaba cantado pero en otros fue una pena. Por eso me alegro de que nosotros vayamos evolucionando y cada disco vaya a mejor. Pasar del local de ensayo a estadios de futbol sin pasar por salas de mierda, giras infames, festivales, lugares cutres y demás, no debe ser bueno para una banda porque es ahí donde se curte y se hace un grupo.

 

¿Habéis sentido el peligro de agotar vuestras ideas, de mimetizar sonidos anglosajones o de sonar demasiado a ciertas bandas y que os asocien en exceso con ellas?
J.A: No. Nos gusta hacer buenas canciones de rock and roll. Eso creo que nos da bastante vigencia si seguimos haciendo las cosas bien. Por otro lado, lo de que se nos asocie en exceso con ciertas bandas es algo que bueno hay que aguantar. A veces nos encanta que nos comparen o asocien con grupo que nos encantan pero es algo que los grupos que cantamos en inglés sufrimos mucho más. Como no cantamos en castellano pero somos españoles debemos estar copiando a algún grupo guiri o algo así se debe pensar.

 

Antes lo normal era cantar en inglés, ahora una gran mayoría de grupos se decide por el castellano ¿Cómo os sentís cantando en inglés?
J.A: Nosotros estamos felices cantando en inglés. Nuestra música está concebida para que ser cantada en inglés. Por como suena, por los arreglos…por todo. Si quisiéramos hacer música en castellano nunca tendríamos este sonido. Es así, pero la gente no lo entiende. Yo lo digo siempre pero yo no cantaría flamenco en alemán, por eso no cantamos nuestra música en castellano.

 

¿Cómo fue vuestra experiencia con Wild Thing Records? ¿Erais asiduos al bar?
J.A: Éramos y somos. Es bastante fácil encontrarnos por allí cualquier día. Con Wild Thing fue una experiencia muy buena. Nos dieron la oportunidad y firmamos un disco y nos lo pusieron en las tiendas. Fue una pasarela para aparecer y darnos a conocer. Son de la poca gente normal que hay en este negocio.

 

Habéis decidido autoeditar vuestro disco ¿no? ¿Cómo surge Homeless Records?
J.A: Como he dicho antes, con este disco queríamos un cambio a todos los niveles: discográfico, producción….Teníamos varias ofertas pero ninguna nos terminaba de convencer. Sentíamos que firmando cualquiera de esos contratos perdíamos control sobre nuestra carrera a todos los niveles. Por eso la autoedición fue la mejor opción. Nadie le iba a dar el trato que merece a este disco. Nadie mejor que nosotros. Por eso montamos el sello. Nosotros queremos publicar canciones, y que la gente las escuche, cualquier intermediario, entre nosotros y la gente, que haga de ese proceso una tortura ha sido eliminado.

 

La decisión de poner en descarga gratuita a vuestros fans el disco durante supone vuestra declaración de principios sobre la situación actual ¿Qué pensáis del libre acceso a la cultura y de la copia (ilegal) para consumo personal?
J.A: Nosotros creemos que la música es del que la hace para el que la escucha. Por eso mismo, viendo como ha evolucionado todo, es absurdo decirle a la gente que no puede bajárselo gratis. Creo que habría mejores formas de convivencia entre la industria e internet si se aceptara que eso supondría cambios a todos los niveles. Hoy en día sigue habiendo mucha gente ganando muchísimo dinero con la música e internet les supondría ganar menos por eso se aferran a muerte a no ceder. Los músicos queremos que se nos escuche y que la gente venga a los conciertos. Si alguien se lo baja y eso hace que venga un concierto, ya nos ocuparemos nosotros de dar un buen espectáculo y hacer que pase por el merchandising, y quiera llevarse su copia física.

 

Os veo herederos de alguna manera de cierto sonido grunge, de la rabia de Skunk Anansie o Placebo ¿Os sentís cercanos a los 90?
J.A: Todos hemos crecido durante los noventa y eso no da un halo noventero. Pero hemos crecido escuchando mucha música y aún lo hacemos. Mucho rock and roll de finales de los 60 y 70, mucho punk y post punk, hardcore, grunge…y eso creo que se ve en el disco. Es rockero pero tiene pequeños toques punk o más bestias que nos encantan porque es de dónde venimos.

 

¿Qué bandas os han marcado a la hora de decantaros por hacer música?
¿Qué música os llevó a empezar a tocar?

J.A: Hemos pasado la adolescencia escuchando punk, post punk y hardcore. Si que creo que ahora tiene mucha mas repercursión que antes. Hace unos años había mucha gente que escuchábamos NOFX, Poison the well, Lagwagon o Rancid. Venían a España y tenían su público pero no tenia repercusión más allá de esa escena. El éxito brutal de bandas como Green day ha abierto un mercado nuevo. Hay mil bandas haciendo un hibrido definible como punk-pop, si se le puede llamar algo. Luego buenas bandas han aprovechado que la gente se ha hecho o familiarizado a convenciones del sonido punk o hardcore y han sacado discos cojonudos y están triunfando. Un poco de todo.

 

¿Cómo concebís vuestra música como puro rock and roll o también con derivaciones a la pista de baile? ¿Os gustaría que remezclasen vuestros temas?
J.A: En el primer disco esa era la intención, pero desde un punto de vista mas dance o electrónico. Nos encanta hacer bailar a la gente, pero lo hacemos tocando rock and roll. Toda la vida el rock and roll se ha bailado, es verdad que a veces se brinca más que se baila, pero la gente sigue bailando en nuestros conciertos.
No veo por que no. Estaría bastante curioso que nos remezclarán. La verdad, si que me gustaría.

 

¿Os ha surgido la opción de daros a conocer en el extranjero?
J.A: Tocar con bandas de fuera o festivales internacionales te da contactos y la opción de darte a conocer pero sin ningún tipo de promoción y presencia en el extranjero por un concierto es difícil abrirte a nuevos mercados. Tiene que tocarte el gordo y que te vea alguien o algo así.

 

Con la apertura a otros mercados de grupos como El Guincho, Delorean, The Right Ons, The Sunday Drivers, ¿Cómo veis vuestras opciones a entrar en otros mercados?
J.A: Nosotros estamos con ganas de probar fuera y los grupos nacionales tenemos nuestras oportunidades como los festivales CMJ de Nueva York o SXSW de Austin, Tejas donde siempre hay presencia de grupos españoles. Aun así, es muy difícil. Sobre todo porque los sellos y la industria está mal en todos lados. Un sello puede editar tu disco fuera pero si no es una multi o un sello grande no podrá poner mucha promo ni gira. Eso te lo guisas tú, y es muy caro. Ya cuesta aquí, ir fuera es un extra. De todas formas somos muy pacientes con ese tema y poco a poco se irá fraguando el asalto al extranjero.

 

¿Qué preferís para vuestros directos la masa enloquecida o las distancias cortas conciertos (dicho de otra manera festivales o las salas pequeñas)?
J.A: Parecerá que no me quiero mojar pero nos gustan ambas. Es verdad que somos un grupo muy de sala. Tenernos cerca y sudar con nosotros dando botes. En una sala la descarga de energía y música cae directamente sobre el espectador cosa que nos encanta. De todas formas, tocar en un festival para una masa, darlo todo y que les llegue con fuerza a toda esa gente y lo estén gozando, es la leche.

 

¿Vuestra vida encaja con la concepción de sexo, drogas y rock and roll?
J.A: No mucho la verdad. Eso es un cliché que nunca perderá el rock ni los músicos. Es verdad que en el rock hay drogas y sexo pero hoy en día hay droga y sexo en cualquier sitio. Te digo yo que encuentras más drogas y sexo en cualquier discoteca que en un concierto. Cualquiera gira su vida alrededor de esa concepción. Luego que de banda sonora le ponga rock es decisión suya.

 

Sueños, sensaciones musicales, amores y desamores entre otros temas aparecen en vuestras canciones ¿Qué es de lo que más os gusta hablar en vuestra letras?
J.A: En las letras siempre intento crear una serie de imágenes que acompañen la música. Casi siempre narrando una historia o vivencia, en primera o tercera persona, y con cierto toque literario y a veces cinematográfico. Siempre escucho la música antes de escribir la letra. Me acoplo al estado de ánimo de esa canción. Dejo que la canción me saque la letra. A veces son vivencias reales, a veces ficticias, fantasías…

 

Texto: Andrés Castaño
 
 
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