Taylor Swift + The Bright – Palacio de los Deportes (Madrid) – 19/03/2011

Por , el 22 - 03 - 2011

Era la primera vez que esta joven y prometedora artista actuaba en España. Taylor Swift venía de Norteamérica con un bagaje impresionante pese a tener la veintena prácticamente empezada. Cuatro Grammys en su haber, entre los que se encuentran los galardones de mejor álbum de country del año, mejor canción country del año…, etc. Entre otros premios que le otorga la crítica americana especializada. Todo bajo la etiqueta country. Además presentaba su tercer trabajo, titulado “Speak now”. ¿Estaríamos ante la nueva Barbie Pop-Star del año? Ya se vería. Aunque de country, poco/nada tiene.

Taylor Swift aterrizaba en el madrileño Palacio de los Deportes ante un público repleto de adolescentes con sus respectivos y angustiados padres o novios que se preguntaban que demonios hacían ahí. Pero antes de que la joven estrella saliera a deslumbrar al público de Madrid, tocaban los leoneses The Bright. Un grupo compuesto por Miryam Gutiérrez a la voz y guitarra acústica, junto a Aníbal Sánchez con la guitarra, banjo y mandolina, que se acompañaban de Juan Marigorta al bajo. Un gran conjunto que realmente si hacía country, además de folk con las canciones que pronto aparecerán en su primer long-play tras un exitoso Ep con el sello Subterfuge. ‘Coffe and wine’, ‘Soundtrack’ y ‘Odd towns’ sonaron junto a otras cuatro composiciones más, que complementaron el repertorio de The Bright. Ya el hecho de tenerlos sobre el escenario merecía la pena estar ahí. Aplaudidos y ovacionados se retiraron tras una media hora de show. Un conjunto que merece la pena seguir la pista, pues se les augura un brillante porvenir.

Se podía decir que el aspecto general del pabellón era cálido, pese a que presentaba una media entrada tirando a buena. Se impacientaban las jóvenes que se agolpaban en las primeras filas con cartulinas, grandes corazones y un océano de flashes que destellaban provenientes de sus cámaras digitales a la espera de que la rubia cantante saliera a lucirse sobre las tablas. Y así fue, a eso de las nueve y media de la noche caía el negro telón del escenario mostrando un colorido y despampanante decorado que se fundía bajo al paso de la no menos despampanante Taylor Swift que ya se contoneaba con ‘Sparks fly’ en los primeros minutos de la gala. El siguiente tema en sonar era ‘Mine’, también perteneciente al último trabajo que se editó el año pasado. Y es que prácticamente todo el set list se basaba en la colección de canciones que contiene “Speak now”, salvo ‘Fearless’ y algún que otro tema más.

Ataviada con una Les Paul decorada con purpurina roja, saludaba al público en un castellano bastante respetable: “¡Hola, Madrid! Mi español no es bueno, pero me encanta Madrid.” expresó con una sonrisa la joven artista. Un saludo estandarizado a la que se le unían lágrimas de cocodrilo cuando se sentó al piano para proseguir con ‘Back to December’. La muchachada gritaba y coreaba todas y cada una de las estrofas al modo karaoke. A estas alturas uno se daba cuenta de que aquello no era country ni por asomo, aunque eso poco le importaba a su nutrido grupo de seguidores que se congregaban bajo el techo del pabellón madrileño.

Eso si, no escatimaban en equipo ni en componentes. ¡Hasta tres guitarras eléctricas acompañaban a la buena moza! Luego estaban el bajista, teclista, batería y coristas (muy monas ellas) que le hacían el paso canción tras canción. Al igual que su banda era bastante completa, el vestuario de la joven Swift también estaba compuesto por una colección de vestidos a cada cual más brillante, como sus guitarras. Y es que amigos… el “country” hace sudar mucho.

Fearless’ marcaba el punto de inflexión de tan magno concierto, pues para sorpresa de sus fans (y angustia de los de seguridad), Taylor Swift dejaba el escenario paseándose entre aquella marea humana hasta llegar al otro extremo del recinto, donde le esperaba un pequeño escenario. Allí hizo ‘Fifteen’ casi de manera acústica con un ukelele, entre otras piezas algo más tranquilas, ya que mientras ella tocaba en un extremo, su banda lo hacía en el otro.

El espectáculo iba llegando a su fin. La joven nacida en Pennsylvania se daba otro baño de multitudes para volver al escenario principal. Literalmente atravesaba la zona.

Con un discurso sobre la importancia del amor, de la amistad y de lo que vale arreglarse el corazón, se evaporaba en el aire ‘Enchanted. ¡Que bonicos y que majos somos todos! ‘Long live’ era la antesala de la despedida que vino con ‘Love story’ y la ingente cantidad de azúcar que desprendía su letra. ¡Sin olvidar la explosión de purpurina y confetis que indicaba que ya era la hora de dejar de cantar! Y así fue, hora y media de recital que no dio tiempo a que sus impresionados seguidores pidieran un bis más.

Ahora servidor pregunta: “¿A esto lo llaman country?” Incluso durante la gala, se proyectaban en las pantallas el mensaje de “Vote for Taylor” para los Country Music Awards 2011. ¡Ay! Hank Williams debe de estar removiéndose en su tumba.


Texto: Charly Hernández
Fotos: Javier Bragado
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