En pleno auge del fenómeno vampírico no está mal recordar que se trata de un advenimiento cíclico, que resucita, nunca mejor dicho, al genial personaje de Bram Stoker o a cualquiera de su séquito cada ciertos años. A principios de los noventa, Gary Oldman era Drácula, y esta perfecta canción de amor, con su ritmo lento, oscuro y arrastrado, en la magnífica voz de Annie Lennox, su brillante acompañamiento. Cuando la velada se empiece a caldear, apaga las lámparas, deja que las velas sean la única fuente de luz visible, pon esta canción y susurra su nombre muy cerca de la yugular de tu víctima. El embrujo será perfecto. Felices sueños.
Enlaces externos:
Los irlandeses Fontaines D.C. llevarán su directo el 8 de agosto a Cádiz (Baluarte de…
Los madrileños KITAI vuelven a demostrar que son incombustibles y anuncian oficialmente las primeras fechas…
Jeff Goldblum & The Mildred Snitzer Orchestra presentan Night Blooms, el nuevo álbum que completa…
Ghost-Note llega a la Sala Villanos el miércoles 1 de julio para presentar su mezcla…
Sex Museum es el corazón del rock independiente español. Durante cuatro décadas han mantenido una…
Rubén Pozo formará parte de la programación especial con la que Madrid en Vivo celebra…