Una de las canciones más reinterpretadas de la historia, original de Tiny Bradshaw de 1951, en la versión que hizo Johnny Burnette cinco años más tarde y sobre la cual se basaron prácticamente todas las posteriores.
Texto: Juan Manuel Vilches
El festival que inaugura cada verano la oferta musical de la capital da un paso…
No hemos perdido la cuenta de todas las veces que hemos hollado el festival de…
Una de las voces más rasgadas, magnéticas y reconocibles de la historia del R&B y…
El fin de una era para la música industrial ya tiene fecha de caducidad en…
Una de las instituciones más incombustibles, respetadas y determinantes de la historia del metal independiente…
La locura sónica y la euforia colectiva de la marching band más famosa del planeta…