Hace meses que escuchamos el hit cabecera de Phrazes For The Young y como segundo regalo de Navidad nos llega el videoclip. Y como la canción es ochentera que te cagas, el vídeo no se queda atrás. En él aparece Julian con una pinta horrenda en los años catapúm, como artista al que su jefe trata miserablemente entre sonidos de órgano y efectos retro. Dadle al play para saber cómo acaba la historia.
Vía: stereogum
El festival que inaugura cada verano la oferta musical de la capital da un paso…
No hemos perdido la cuenta de todas las veces que hemos hollado el festival de…
Una de las voces más rasgadas, magnéticas y reconocibles de la historia del R&B y…
El fin de una era para la música industrial ya tiene fecha de caducidad en…
Una de las instituciones más incombustibles, respetadas y determinantes de la historia del metal independiente…
La locura sónica y la euforia colectiva de la marching band más famosa del planeta…