Manic Street Preachers – Journal for plague lovers

Por , el 18 - 08 - 2009

portada del álbum

 

Artista: Manic Street Preachers
Álbum: Journal for plague lovers
Discográfica: 101 distribution
País: Reino Unido
Año: 19 mayo, 2009
Más información: Web oficial del grupo

 

Los Manic Street Preachers pusieron un circo y le crecieron los enanos. Eran tan políticamente incorrectos, identificaban sus textos con la guerra, las clases sociales y los futuros inciertos que, el fango que inundaba sus comprometidas letras, ensució sus farragosos últimos álbumes (no, claro, en el Reino Unido, donde siempre han sido muy queridos), donde costaba encontrar un single tan aclamado, contagioso, épico y…excelente, como lo habían sido “The everlasting” ó “If you tolerate this your children will be next”. Encima, en 2001 tocaron en Cuba. ¿No querían taza?. Taza y media.

 

Era hora de echar agua al barro y disolver las dudas. He aquí, pues, su noveno disco de estudio; además con letras del desaparecido Richey James Edwards. Mientras los primeros números de las listas del Reino Unido se frotan las manos, sus fans seguirán pidiendo a gritos los estribillos desgarradores y arriesgados de James Dean Bradfield.

 

Los últimos “Manics” habrán dicho: “O hacemos un disco iconoclasta o nos dedicamos a otras guerras, que ya hicimos una dedicatoria a la Guerra Civil Española y nos salió miel sobre hojuelas”. Va a ser que ninguna de las dos cosas. Contando con que Manic Street Preachers siempre han sido un buen grupo de rock, con varios discos más que notables y unas cuantas buenas canciones, no se esperaba ninguna sorpresa de éste “Journal for plague lovers”. Y, la verdad, es que las cosas, más que pasar desapercibidas, casi llegan a sorprender. Y lo hacen, no porque el grupo haya dejado de lado la pomposidad sonora de anteriores entregas (se observan tímidos arreglos en “Me and Stephen Hawking”) en pos del ruido que les había identificado mucho más con el punk de sus primeros discos que con ese pop tan british que tanto éxito les ha dado. El valor intrínseco del disco se encuentra en lo aparentemente fácil que parece que les han salido las canciones. No se complican la vida. Lo esencial del álbum está en la directa sonoridad de las melodías. Por eso pueden manejar esas canciones que les identifican a la primera escucha. Ahí está, entonces, la mejor canción del disco. “Jackie Collins Existential Cuestion Time” es lo mejor que han hecho en los últimos años. Bradfield grita en el estribillo, se lo pasa en grande y no le hacen falta los arreglos orquestales que tantos laureles le colocaron al pie de “Everything must go” allá por 1996.

 

manic-street-preachers-12

 

El resto del disco no baja demasiado de nivel. Y ahí está la segunda sorpresa. ¿Será que “Manic Street Preachers” pueden hacer pompas de jabón que no se rompen nunca?. Igual ahora tienen fans de dos clases. Los pijos que prefieren cantar “Tsunami, tsunami came washing over me” ó aquellos que siguen llorando porque vuelvan a las raíces punk de “The Holy Bible”.
En este disco parece que han querido tener contentos a todos. Y no les ha salido mal, porque el conjunto de las canciones tienen la suficiente pegada como para hablar de los mejores temas que han hecho en mucho tiempo. ¡Qué listos son estos “Manics”!. Han hecho un puñado de buenas canciones, se va a seguir hablando de ellos, los críticos del Reino Unido tienen algo de que hablar y a España llegarán un par de singles que sonarán en las listas comerciales de éxitos, presentados como aquellos que hicieron ese himno llamado “If you tolerate…”. Todos contentos, ¿no?.

 

Texto: Ángel Del Olmo
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