Tuvieron todo para triunfar, el sonido amable, una producción magistral, una cantante carismática y un single de éxito en su primer álbum. El siguiente disco fue una maravilla y en el tercero consiguieron buenas canciones abriéndose a nuevos sonidos electrónicos, ¿qué pasó? comercialmente supongo que se estancaron, pero es como si hubieran desaparecido, no nos enteramos incluso de que sacaron otros álbumes.
Ahora vuelve en autohomenaje con invitados y ligeros cambios de producción, con resultados diversos: ‘Cósmica’ funciona muy bien con Santi Balmes, ‘Lunes’ con Pedro Guerra no, María Peláe agarra ‘Lola’ por los cuernos y Ladilla Rusa hasta arrancan una risa a Dolores Beltrán en plena grabación. Esperemos que este disco vuelva a poner a Pastora en los escenarios que merecen.