Con Love It To Death quedaba configurado el sonido que haría de Alice Cooper un clásico del rock en los años 70. La influencia de Frank Zappa aún era palpable -y no sólo en su teatralidad en escena- y el resultado no podía ser mejor, como podemos comprobar en el primer gran éxito de la banda: este I’m Eighteen que se convirtió en un auténtico himno generacional.
Texto: Juan Manuel Vilches
El festival que inaugura cada verano la oferta musical de la capital da un paso…
No hemos perdido la cuenta de todas las veces que hemos hollado el festival de…
Una de las voces más rasgadas, magnéticas y reconocibles de la historia del R&B y…
El fin de una era para la música industrial ya tiene fecha de caducidad en…
Una de las instituciones más incombustibles, respetadas y determinantes de la historia del metal independiente…
La locura sónica y la euforia colectiva de la marching band más famosa del planeta…