Cualquiera que conozca el trabajo de Marc Ribot, tanto en solitario como con sus diferentes proyectos o con Tom Waits y John Zorn, entre otros, está acostumbrado al enorme despliegue de talento con el que este señor nos deleita cada poco. Este es el segundo trabajo en compañía de Shahzad Ismaily y Ches Smith, después del fabuloso Party Intellectuals.
Ceramic Dog se acercan mucho al jazz —tenemos hasta una versión del clásico de Dave Brubeck Take 5– desde una instrumentación de rock, pero también se cruzan y atraviesan casi todo tipo de géneros: funk, blues, punk, etc. Imposible etiquetar este disco sin caer en el error o el ridículo. Sin embargo, tanto el sonido global como muchas de las composiciones recuerdan vagamente a la eclosión del punk rock de los setenta e incluso a ciertos momentos de Neil Young. Todo ello, bajo el peculiar prisma de estos tipos, que experimentan con todo.
Texto: Juan Manuel Vilches
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