Cuando te venga alguien otra vez con la cantinela de que las reuniones de grupos tras una temporada inactivos siempre son decepcionantes, recuérdale la de Slowdive. Los pioneros del shoegaze son uno de los mejores ejemplos de artista cuya influencia y culto posterior a su disolución justifica su retorno. Porque mira que hubo bandas dream-pop contemporáneas a la de Neil Halstead y Rachel Goswell en el primer lustro de los 90, pero ellos fueron el centro de la piedra en el estanque, el que reverberó en todo el acuífero. Por eso, en su álbum homónimo de 2017 la historia de las melodías folk encapadas de distorsión parecía devolverles lo que les debía.
Slowdive siguen siendo un eco que no cesa, especialmente tras la publicación de «everything is alive», su quinto álbum, el segundo tras su retorno. Definitivamente todo está vivo a su alrededor. La banda británica lo presentará el 5 de febrero en Barcelona (Razzmatazz) y el 6 de febrero en Madrid (La Riviera) como parte de su gira europea. Un brindis con Slowdive: porque a veces las segundas partes sí son buenas.
El jueves era, a priori, nuestro día favorito del cartel, y afrontamos la mañana con…
La cuenta atrás para una de las peregrinaciones musicales más multitudinarias e icónicas del verano…
El festival que inaugura cada verano la oferta musical de la capital da un paso…
No hemos perdido la cuenta de todas las veces que hemos hollado el festival de…
Una de las voces más rasgadas, magnéticas y reconocibles de la historia del R&B y…
El fin de una era para la música industrial ya tiene fecha de caducidad en…