Bajo la batuta de su fundador Jon Leon, bajista y, si se tercia, guitarrista, como en el caso de este álbum, White Wizzard ya descubrieron sus cartas con el lanzamiento de un par de EP’s en 2008 y 2009 así como con la publicación de su primer larga duración en 2010, Over The Top.
Con Flying Tigers, sus parámetros no han variado sustancialmente, se puede palpar el espíritu de Iron Maiden revoloteando por todas y cada un de las piezas que componen el disco; en algunos momentos de forma soterrada y en otros totalmente explícita, como en el caso de «Night Stalker», muy asociada a «Murders In The Rue Morgue».
No hay que olvidar que, Leon, su líder, lleva las riendas del bajo como Steve Harris en los Maiden. Consecuentemente, las cuatro cuerdas tienen aquí un marcado protagonismo y «Fall Of Atlantis» puede ser uno de los ejemplos más representativos.
El disco, también deja traslucir «acercamientos» hacia otras formaciones como en «West L.A. Nights» y «Flying Tigers», en el primer caso a Wasp en lo que respecta a los coros y, en el segundo, a Rush tanto en la construcción instrumental como en el aspecto vocal. No es que el cantante Wyatt Anderson tenga el mismo timbre agudo que Geddy Lee pero, en este caso, la similitud es notoria. Por cierto, Wyatt, que ha realizado un excelente trabajo en todo el disco, volvió a dejar la formación por segunda ocasión una vez acabada la grabación.
Al mencionar las referencias a Rush, hay que añadir que, en la parte final, el álbum entra en terrenos predominantemente progresivos en lo que resulta una intención del grupo de abrir nuevos horizontes y no limitarse a su estatus de grupo orientado a recuperar las esencias «ochenteras» del heavy metal.
Temas como «Demons And Diamonds», «Dark Alien Overure», «War Of The Worlds» y «Starman’s Son», destacan por sus profundos desarrollos y sus variados pasajes, en contraste con el resto, más sencillos y primarios, aunque también dotados de sugestivos ingredientes como el atractivo punteo de «Night Train To Tokio», los vínculos orientales de «Blood On The Pyramids», el sentimiento in crescendo del medio tiempo «Starchild», con su poderoso último trecho de guitarras o, el pegadizo ritmo de la inicial «Fight To The Death».
El encanto de Flying Tigers radica en que White Wizzard, sin dejar de lado sus evidentes influencias, han buscado otros recursos para enriquecer su propuesta y desmarcarse del mimetismo estilístico, evitando así el plagio descarado. En consecuencia, lo que tenemos aquí es un álbum que en su primera mitad encaja plenamente con los sonidos de la New Wave Of British Heavy Metal, mientras que en su último tramo se acentúa un encuentro con los entramados progresivos, fortaleciendo la creatividad del grupo.
CALIFICACION: 8,75/10
GRUPO: White Wizzard
TITULO: Flying Tigers
DISCOGRAFICA: Earache Records
AÑO: 2011
PAIS: Estados Unidos
CRITICA REALIZADA POR LOCKY PEREZ
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