Royal Blood — La Riviera, Madrid — 1/04/2015

Resulta curioso ver cómo los conciertos se llenan de público disfrazado de los artistas que van a ver, formando una conexión que va más allá de lo puramente musical. Entre chaquetas de cuero y gorras, Mike Kerr y Ben Thatcher salían a matar en La Riviera madrileña con actitud de estrellas de rock. Una banda de dos integrantes, sin músicos de apoyo en directo, con solo un disco, sin guitarras, teloneros de Arctic Monkeys, apadrinados por Dave Grohl y aplaudidos por iconos como Jimmy Page: si lo de Royal Blood no estaba ya predestinado por las leyes de petarlo, se sumaba la cancelación de sus dos directos en España el pasado noviembre. El mito de los ingleses crece como la espuma, y los hemos pillado en el momento justo para poder presumir dentro de unos meses: «Yo vi a Royal Blood antes del baño de masas de Wembley en junio de 2015.» Lo mismo podrán hacer los que alucinaron con ellos en la última edición del Dcode.

Agresivos, chulos, con actitud de llevar tocando más años de los que tienen y con un espectáculo aparentemente sobrio que acaba explotando en efectista. Los de Matt Bellamy y su épica de arena han plantado bien esa semilla en las bandas emergentes, y mientras desgranaban su debut homónimo, los paneles luminosos volvían loco el sold out de la sala. «Me flipan los músicos que consiguen hacer chillar un bajo», decía alguien a mi lado. Lo que hace Mike Kerr con su tapping desquiciado, sus distorsiones y escalas duplicadas es digno de disfrutar en directo. Sobre las tablas, Thatcher toca los platos prácticamente de pie, bebe mucha cerveza y hasta coge la muleta de un chico del público y finge dispararnos a todos con ella.

Suenan pesados, potentes y adictivos. La fórmula que manejan combina rock, blues, garage y rock con melodías vocales más blandas e incluso poperas. Aptos para oídos masivos y una gozada para los ojos como dúo que sabe cómo ejecutar un show que es un caramelo, aunque les falten tablas. A ratos Muse, a ratos Queens of the Stone Age, a ratos Tool, a ratos con toque Jack White; «Come On Over», «Careless», «Better Strangers» o «Figure It Out» se suceden entre jaleos y meneos de cabeza, «Ten Tonne Skeleton» es para mí la joya de la velada, una animalada que podría ser de los primeros Mastodon, y el mal rollo de «Out of the Black» cierra los escasos setenta minutos de actuación con un pequeño encore para echar los últimos vítores. Se olvidan de versiones para rellenar y se centran en ese estilo que tan bien pulido tienen, trallazo tras trallazo y sin necesidad de la balada de turno.

Los británicos siguen su carrera meteórica consagrándose con una propuesta enérgica y, dentro de muy poco, masiva; subiéndose a los bafles y sujetando ese bajo infernal por encima de sus cabezas. Barcelona y Madrid ya se han caído a su paso.


Texto: azulcorrosivo
pointer

Recent Posts

La icónica reina del soul Macy Gray en Madrid en diciembre con su inconfundible voz

Una de las voces más rasgadas, magnéticas y reconocibles de la historia del R&B y…

17 horas ago

Ministry anuncia su gira de despedida ¿definitiva? con dos fechas en España

El fin de una era para la música industrial ya tiene fecha de caducidad en…

2 días ago

Hamlet celebrará en febrero su 35 aniversario con un concierto histórico

Una de las instituciones más incombustibles, respetadas y determinantes de la historia del metal independiente…

1 semana ago

MEUTE presentará en España su nuevo álbum en abril

La locura sónica y la euforia colectiva de la marching band más famosa del planeta…

1 semana ago

Bass Drum of Death derramará su garaje y punk rock en la Wurlitzer Ballroom

Los años pasan y las tendencias mutan, pero el rock de trinchera más sudoroso y…

1 semana ago

IST IST traerá el post-punk más oscuro de Manchester a Madrid y Barcelona en octubre

Las modas pasan, los paradigmas cambian, pero en las profundidades del post-punk siempre hay bandas…

2 semanas ago